Las Escuelas de Verano y Colonias de Vacaciones han dejado de ser un simple espacio recreativo para convertirse en una parte esencial de la planificación anual de las familias mendocinas. Como señaló la impulsora del proyecto, la senadora justicialista Adriana Cano, estos lugares son hoy espacios vitales de contención, desarrollo y educación para niños y niñas.
Sin embargo, hasta ahora, esta actividad carecía de una regulación provincial específica, dependiendo únicamente de los controles municipales. Esto generaba vacíos legales y una falta de requisitos mínimos unificados, una situación que el nuevo proyecto busca corregir para blindar la seguridad de los menores.
¿Qué exigirá la nueva Ley? Los puntos claves para la tranquilidad familiar
El proyecto de ley establece medidas concretas que los padres deben conocer:
- Profesionales a cargo: Se regula la cantidad mínima de profesionales (monitores/docentes) por niño o niña.
- Instalaciones Seguras: Esto incluye la exigencia de seguros de responsabilidad civil y la obligación de contar con asistencia médica durante el funcionamiento.
- Riesgos Acuáticos y Pernocte: El proyecto estipula las previsiones específicas que deben tomarse cuando las actividades se desarrollan en contextos acuáticos o para los campamentos.
El amplio alcance del control
La regulación alcanza a organizaciones públicas y privadas, con o sin fines de lucro, incluyendo clubes, sindicatos, cooperativas, centros deportivos y cualquier otra persona física o jurídica dedicada a la actividad formativo-educativa. La medida también alcanzará a las escuelas de invierno.
Todas estas instituciones deberán inscribirse obligatoriamente en el Registro Provincial de Instituciones Deportivas (regulado por la Ley Nº 6457), con una antelación mínima de treinta días (30) al inicio de las actividades, y renovar su registro anualmente.
El derecho de los niños a un ámbito seguro
Según los impulsores, el objetivo central de esta regulación es defender el derecho fundamental de los niños y niñas a desarrollar sus actividades en un ámbito de confianza, seguro y controlado.
Este consenso entre todos los bloques legislativos de Mendoza marca una decisión política firme para que las colonias de vacaciones sean sinónimo de bienestar. Es un avance que honra, además, la memoria de aquellas familias que sufrieron pérdidas en contextos de escuelas de verano no reguladas, buscando que la tragedia no se repita.