En un esfuerzo por combatir la distracción digital y recuperar la autoridad pedagógica, el Ministerio de Educación de la provincia de Santa Fe oficializó medidas restrictivas sobre el uso de dispositivos móviles para el ciclo lectivo 2026. La decisión, liderada por el ministro José Goity, busca establecer reglas claras ante lo que se considera una emergencia de salud mental y rendimiento académico.
Restricciones según el nivel educativo
La nueva normativa establece una distinción tajante entre los niveles escolares:
- Nivel Primario: El uso de teléfonos celulares queda estrictamente prohibido durante toda la jornada escolar. El objetivo es que los niños prioricen la socialización física y el desarrollo de habilidades básicas sin pantallas de por medio.
- Nivel Secundario: Se implementa un esquema de "uso regulado". El dispositivo solo podrá utilizarse si el docente lo requiere para una actividad pedagógica específica; de lo contrario, debe permanecer en la mochila. Además, queda prohibido el uso de redes sociales y juegos tanto en horas de clase como en los recreos.
Las razones: salud mental y ludopatía
Desde la cartera educativa advierten que la atención fragmentada por el uso constante del celular ha provocado dificultades críticas en la comprensión lectora de los alumnos. Asimismo, existe una profunda preocupación por el avance de las apuestas online entre adolescentes. Al restringir el acceso a los dispositivos en los recreos, el gobierno busca interrumpir el ciclo de ludopatía infantil que ha crecido significativamente en los últimos años.
Estudios internacionales respaldan esta postura, señalando que el acceso a estos dispositivos antes de los 13 años puede generar ansiedad, depresión, baja autoestima y problemas de sueño. El ministro Goity enfatizó que las pantallas, sin control, generan "pereza cognitiva" y dificultades en los vínculos personales.
Hacia un nuevo contrato escolar
La implementación ya ha comenzado en algunas instituciones mediante la instalación de "estaciones de guardia" o casilleros donde los estudiantes dejan sus teléfonos al ingresar al aula. Aunque inicialmente existe resistencia, directivos reportan que tras unos días el clima escolar se vuelve más tranquilo.
Por su parte, la exministra y actual diputada Claudia Balagué coincidió en la necesidad de regular, aunque advirtió que no se debe aislar a los chicos de la tecnología, sino fomentar un "uso crítico" y una alfabetización digital que incluya el manejo ético de la Inteligencia Artificial.
Finalmente, el gobierno destacó que este cambio requiere un acuerdo de convivencia con las familias. Se ha solicitado a los padres evitar llamar a sus hijos durante el horario escolar y utilizar los números fijos de las escuelas para emergencias, garantizando así un entorno de concentración total para el aprendizaje. Con este marco, Santa Fe busca actualizar la Ley 12.686 de 2006, considerada hoy obsoleta frente a los desafíos de la era digital.

