Si lo buscamos en Wikipedia, encontraremos que el laurel es "una especie de planta perenne de la familia de las lauráceas originaria de la región del mar Mediterráneo y de la mitad norte de la costa atlántica de la península ibérica. Sus hojas son utilizadas con fines medicinales y en la cocina". Esto último es absolutamente cierto, pero no está completo: el laurel también sirve como planta ornamental, y la madera de su tronco sirve para trabajos de marquetería. Sin embargo, pocos conocen que es parte esencial de un ritual de abundancia.
Adorado desde la antigua Grecia, y también en el Imperio Romano
Esta planta, apreciada en la antigua Grecia y en Roma, ha sido desde hace siglos un símbolo de abundancia y prosperidad. Desde hace más de 3.000 años forma parte, no solo de la cocina de muchos países, sino también de la vida cotidiana de numerosas civilizaciones. Y existe una forma de utilizarla para atraer abundancia, generar prosperidad y potenciar el trabajo.
En el ámbito espiritual, el laurel es valorado por sus poderes de purificación. Se cree que puede alejar las energías negativas del hogar. Las hojas del laurel son un símbolo de gloria y protección. En la antigua Grecia estaban vinculadas con el dios Apolo, lo que inspiró la creación de la corona de laureles. En el Imperio Romano, esta corona significaba victoria, paz y gloria, por lo que muchas familias nobles la incluyeron en los escudos heráldicos.
Desde hace más de 3.000 años, el laurel acompaña a los humanos.
Con el nombre científico de Laurus Nobilis, esta planta, oriunda del Mediterráneo y de Asia Menor, amplió su poder al extenderse por toda Europa y América. Precisamente, el nombre "nobilis" significa "notable", lo que refuerza su importancia cultural y medicinal.
Desde la antigüedad, el laurel ha sido parte fundamental de rituales místicos. En tiempos remotos, sacerdotes y pitonisas utilizaban hojas de laurel en ceremonias adivinatorias, quemándolas o mascándolas para entrar en trance, como documenta el Fondo Europeo de Desarrollo Regional.
El laurel tiene propiedades curativas, tanto en lo físico como en lo emocional
Dentro de la tradición cristiana, el laurel también es un símbolo de alabanza, usado en adornos que honran a santos como San Cosme y San Damián. Durante la Santa Inquisición, el laurel se incorporaba en escudos protectores, combinando una cruz, una espada y hojas de laurel.
Cómo preparar el ritual para la abundancia
Para liberar el poder esotérico del laurel, hay que seguir estos pasos:
1. Lavar las hojas, para eliminar energías negativas 2. Quemar las hojas en una olla, y agregar canela en polvo para limpiar la energía del hogar 3. Esparcir el humo por toda la casa, para purificar el ambiente 4. Hacer un ramillete con las hojas del laurel, y atarlas con un hilo 5. Sostener el laurel, mientras se recita una afirmación positiva y se visualizan las metas
Beneficios medicinales
Algunos médicos han demostrado que el consumo del laurel, como infusión, tiene beneficios significativos para la salud. Entre los hallazgos más destacados se encuentra una reducción en los niveles de glucosa en sangre (21-26%), lo que es beneficioso para pacientes con diabetes tipo 2.
En tiempos remotos, sacerdotes y pitonisas utilizaban hojas de laurel en ceremonias adivinatorias.
Además, se observó una disminución en los niveles de colesterol total (21-24%), siendo el colesterol LDL (colesterol malo) el que experimentó la mayor reducción (32.40%). Al mismo tiempo, los niveles de colesterol HDL (colesterol bueno) aumentaron, mientras que los triglicéridos se redujeron. Este estudio concluye que el consumo de laurel es seguro y no se han registrado efectos adversos significativos en personas.