La irrupción masiva de la inteligencia artificial está transformando, a gran velocidad, el mapa de la educación superior en Estados Unidos. El interés de los jóvenes por formarse en tecnologías emergentes obligó a universidades de todo el país a abrir carreras, departamentos y programas específicos vinculados a esta disciplina, según destacó recientemente The New York Times.
Uno de los casos más visibles es el del Massachusetts Institute of Technology (MIT). En 2022, la institución presentó la carrera de "inteligencia artificial y toma de decisiones", que en tiempo récord se convirtió en la segunda especialidad más elegida por los alumnos de grado, solo por detrás de ciencias de la computación. Para este ciclo lectivo se anotaron alrededor de 330 estudiantes, una cifra que confirma el magnetismo que ejerce la IA entre los futuros profesionales.
Universidades que se adaptan a la ola tecnológica
La tendencia no se limita al MIT. La University of South Florida inauguró este semestre una facultad dedicada exclusivamente a inteligencia artificial y ciberseguridad, que ya reúne a más de 3.000 alumnos. En la University of California, San Diego (UC San Diego), otros 150 ingresantes comenzaron una nueva licenciatura centrada en IA. Más al norte, la State University of New York en Buffalo creó un departamento independiente llamado "IA y sociedad", pensado para abordar la intersección entre tecnología, políticas públicas y análisis de datos.
Este crecimiento acompaña la explosión de herramientas como ChatGPT y el avance de compañías como Nvidia, líder en fabricación de chips. A esto se suma la fuerte inversión de gigantes como Amazon, Google, Meta y Microsoft, que están destinando miles de millones de dólares a desarrollar sistemas de IA y también a capacitar a trabajadores y estudiantes. Tanto Google como Microsoft anunciaron este año programas de formación para millones de personas, lo que alimenta aún más la demanda académica.
Por qué crece el interés estudiantil
En el MIT, el objetivo del programa es formar profesionales capaces de diseñar sistemas de inteligencia artificial y comprender cómo interactúan con las personas y su entorno. Desde el Schwarzman College of Computing explican que los jóvenes que disfrutan trabajar con datos encuentran en esta especialidad un camino natural, mientras que otros la eligen para aplicar la IA en campos como la biología o la salud.
La experiencia de Leena Banga, estudiante de primer año en UC San Diego, refleja este fenómeno. Su curiosidad surgió tras interactuar con chatbots y descubrir el potencial de estas herramientas. Después de asistir a un curso de verano sobre IA en la University of Pennsylvania, no dudó en inscribirse en la nueva carrera. "Me entusiasma poder formarme en algo que está cambiando el mundo", contó el joven, quien admitió que, sin esta opción, probablemente habría optado por ciencias de la computación.
Un mercado laboral que se reorganiza
Durante más de una década, las carreras de computación crecieron impulsadas por la explosión de los smartphones, las redes sociales y la promesa de empleos bien remunerados. Los números lo confirman: en la primavera de 2024, casi 173.000 estudiantes estadounidenses cursaban ciencias de la computación, frente a los 65.000 registrados diez años antes. Sin embargo, este año el 62% de los programas reportó una caída en su matrícula.
La razón es simple: incertidumbre laboral. Las grandes empresas tecnológicas realizaron despidos masivos y muchos graduados tuvieron dificultades para conseguir su primer empleo. A esto se suma un fenómeno nuevo: compañías como Amazon ya están pidiendo a sus ingenieros que utilicen herramientas de IA para escribir código, lo que podría reducir la demanda de programadores junior. De los 133 programas universitarios encuestados, dos tercios coincidieron en que sus egresados enfrentaron más obstáculos que en años anteriores para insertarse en el mercado.
Para Andy Meneely, director del programa de ingeniería de software del Rochester Institute of Technology, el cambio es evidente. "Es notable ver que incluso estudiantes excelentes están tardando más en conseguir trabajo", señaló.
Frente a este escenario, muchas instituciones detectaron que los estudiantes se están moviendo hacia áreas más específicas, como inteligencia artificial, aprendizaje automático o análisis de datos. "Estamos entrando en una nueva etapa donde los títulos en computación se están especializando", explicó Tracy Camp, directora ejecutiva de la Computing Research Association.
El futuro de la formación en IA
La carrera de IA en UC San Diego ya incorporó cursos sobre fundamentos del campo y aprendizaje automático. También exige formación en matemáticas avanzadas y análisis del impacto social de las nuevas tecnologías, un aspecto cada vez más presente en los debates académicos.
Algunos estudiantes, como Banga, cuentan que incluso dentro de sus familias generó sorpresa la aparición de una carrera dedicada exclusivamente a IA. "Mis hermanos dudaban de que existiera algo así, pero mi papá, que trabaja en tecnología, estaba encantado", comentó.
Todo apunta a que este entusiasmo no será pasajero. Con universidades que adaptan su oferta y empresas que redoblan su inversión, la inteligencia artificial ya está moldeando tanto la educación superior como el mercado laboral en Estados Unidos. Y todo indica que seguirá siendo uno de los campos con mayor proyección en la formación profesional de los próximos años.