En la era digital, las redes sociales se convirtieron en un espacio de expresión, entretenimiento e identidad para millones de adolescentes. A su vez, también son terreno fértil para la circulación de contenidos riesgosos, como los desafíos virales que muchas veces ponen en peligro la salud e integridad de los jóvenes. TikTok, como una de las plataformas más populares entre los menores de 18 años, vuelve a estar en el centro del debate.
Una reciente encuesta que respondieron los lectores de Ciudadano News, con un total de 7.686 votos, refleja una postura crítica del público hacia la responsabilidad de las plataformas: el 69% considera que TikTok y otras redes deberían eliminar estos contenidos de inmediato, mientras que un 28% reconoce una responsabilidad compartida que incluye a los padres y la sociedad. Solo un 3% cree que "cada persona es responsable de su seguridad", desestimando un rol activo por parte de las empresas tecnológicas.
El foco está puesto en los denominados challenges, desafíos que invitan a realizar acciones que pueden parecer inofensivas pero que, en muchos casos, escalan hacia conductas peligrosas: ingerir medicamentos, provocar desmayos o llevar al extremo la exposición física. Algunos incluso dejaron consecuencias trágicas.
Las plataformas aseguran contar con sistemas de moderación basados en inteligencia artificial y equipos humanos, pero los algoritmos que impulsan la viralización muchas veces priorizan lo impactante por sobre lo seguro.
La responsabilidad, como marca la encuesta, no recae únicamente en las plataformas. La falta de educación digital, la búsqueda de aceptación y el vacío en la regulación de contenidos para adolescentes son factores que requieren atención urgente.
Por lo tanto, el rol de los adultos en casa se vuelve crucial. Hablar con los chicos sobre los riesgos, acompañar su uso de la tecnología y fomentar el pensamiento crítico puede ser tan importante como cualquier filtro automático.