En un control realizado tras recibir una denuncia anónima, las autoridades de Mendoza detectaron que una persona que regresaba de un tour de compras en Buenos Aires transportaba de forma clandestina una tortuga terrestre. El animal fue hallado dentro de un rodado que había sido identificado previamente por los investigadores, confirmando una clara infracción a las leyes de protección de fauna silvestre.
Rescataron una tortuga traficada
El ejemplar de tortuga fue inmediatamente puesto bajo el resguardo de los veterinarios del Ecoparque, donde se encuentra en etapa de evaluación sanitaria para determinar su estado de salud. Por su parte, la persona responsable del traslado quedó aprehendida por disposición de la oficina fiscal interviniente, enfrentando cargos por tráfico de especies protegidas.
Ignacio Haudet, director de Biodiversidad, advirtió que capturar o comprar una tortuga no es un acto inofensivo, sino un delito que rompe el equilibrio de los ecosistemas y fomenta un mercado ilegal de crueldad animal. La fauna silvestre debe permanecer en su hábitat natural y nunca ser tratada como un animal de compañía para el hogar.
Riesgos sanitarios y datos del operativo
Es fundamental que la población comprenda los peligros y las consecuencias legales de poseer una tortuga en cautiverio:
- Riesgo de salmonelosis: este reptil es portador natural de la bacteria Salmonella, que puede provocar cuadros gastrointestinales graves en humanos, especialmente en niños.
- Prohibición legal: la Ley Nacional 22.421 prohíbe terminantemente la captura, tenencia y comercialización de esta tortuga y otras especies autóctonas.
- Destino del animal: el ejemplar rescatado permanecerá bajo observación médica antes de que se decida si puede ser liberado en una zona protegida o si debe ser rehabilitado.
- Canales de denuncia: ante cualquier caso de comercio ilegal, se puede dar aviso al 911 o enviar un mensaje al WhatsApp de Fauna Silvestre (261 750-3417).
Juan Pablo Coniglione, veterinario del área, remarcó que regalar una tortuga representa una amenaza para la salud pública, ya que el contacto directo facilita la transmisión de enfermedades zoonóticas. La higiene de manos es vital, pero la medida de prevención más efectiva es, sencillamente, no tener estos animales en casa.
Finalmente, las autoridades recordaron que la biodiversidad provincial depende del compromiso ciudadano para denunciar a quienes lucran con la libertad de una tortuga u otra especie. Proteger nuestro patrimonio natural es una tarea que involucra tanto al Estado como a cada habitante de la provincia.


