La tranquilidad de la Albufera de Mar Chiquita se vio interrumpida por un meteotsunami, un fenómeno climático que provocó una crecida súbita y violenta del agua. En palabras de Rocío Jaramillo: "En medio del caos, la atención se centró en Yair", víctima que fue arrastrado por las corrientes cruzadas y quedó atrapado en una situación crítica que le quitó la vida.
El equipo de guardavidas locales, junto a personal de salud y testigos, desplegó un operativo de rescate que se extendió por 40 minutos de máxima tensión. Pese a la rápida intervención y las maniobras de asistencia, no lograron estabilizar al joven.
El suceso subraya la importancia de la vigilancia profesional y la prevención en zonas donde el cambio climático está volviendo más frecuentes estos eventos atípicos y extremos.
