Javier Milei no perdió tiempo. Apenas su avión tocó pista en Aeroparque proveniente de Oslo, el Presidente firmó la reforma laboral que ingresará al Congreso en las próximas horas.
El documento fue entregado en mano por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, marcando el inicio de una agenda legislativa urgente para las sesiones extraordinarias, donde también se debatirán el Presupuesto 2026 y la Ley de Glaciares.
La negociación con los gremios y los "defensores" del proyecto
El texto final llega con una modificación sustancial de último momento, diseñada estratégicamente para evitar un choque frontal con la cúpula sindical.
El Ejecutivo decidió suprimir el apartado que limitaba las cuotas solidarias, un mecanismo de recaudación compulsiva clave para las arcas gremiales que afectaba tanto a afiliados como a no afiliados.
Si bien se mantiene que las cuotas de afiliación sean optativas y con conformidad expresa, la eliminación del tope a los descuentos solidarios busca suavizar la resistencia política.
Para defender la iniciativa en la Cámara Alta, la Casa Rosada designó a un tridente de "espadas" técnicas: Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación; Maximiliano Fariña y el secretario de Trabajo, Julio Cordero.
Ellos deberán exponer ante la futura comisión de Trabajo y Previsión Social, que Patricia Bullrich aspira a presidir en su nuevo rol como jefa de bloque de La Libertad Avanza.
La exministra de Seguridad busca iniciar su mandato parlamentario con esta victoria legislativa, mientras el ministro del Interior, Diego Santilli, acelera las negociaciones con los gobernadores de Catamarca y San Juan para asegurar los votos necesarios durante el verano.