Las ballenas fueron durante muchas décadas cazadas y depredadas, en una situación que se denunció mil veces y se ignoró otras tantas. Pero parece haber una luz al final del túnel: la Municipalidad de Puerto Madryn informó que, durante un nuevo censo aéreo de monitoreo de Ballena Franca Austral realizado por el Laboratorio de Mamíferos Marinos del CESIMAR-CONICET, se contabilizaron 2.110 ejemplares, lo que marca un récord histórico para la región.
Es un relevamiento que se hace permanentemente porque forma parte del programa científico de seguimiento de la especie. En este caso, el último registró 77 grupos de cópula, 381 individuos solitarios y 826 madres con sus crías, lo que marca la recuperación, al menos en cifras, de la especie.
La cifra sorprendió a los investigadores, ya que supera ampliamente los registros de años anteriores: en 2024 se contabilizaron 1.468 ejemplares y en 2023, 1.237, por ello es que desde el equipo de cieuntíficos destacaron: "Estamos frente a una temporada única. El crecimiento constante de la población nos invita a proyectar el futuro del turismo de avistaje con gran optimismo".
Vale recordar que las ballenas son muy importantes, y "juegan un rol fundamental en el ecosistema marino porque, al migrar desde las áreas de alimentación, ricas en nutrientes, a las áreas de reproducción como Península Valdés, actúan como fertilizadoras de los océanos a través de los nutrientes que aportan con sus heces, promoviendo la biodiversidad", sostienen los especialistas.

