El cuidado de la piel durante la temporada de verano requiere atención sobre los efectos del agua de mar y la radiación solar. El médico dermatólogo Dr. Politi explicó en una entrevista para Ciudadano.news que el agua de mar funciona como una solución hipertónica debido a su salinidad. Esta característica puede generar sequedad o irritación en la piel, aunque también posee propiedades antiinflamatorias y exfoliantes según el tipo de cutis de cada individuo.
Para mitigar los efectos de la sal, se recomienda realizar un enjuague con agua dulce tras salir del mar y aplicar cremas humectantes al finalizar la jornada. El especialista señaló que factores como el viento, la arena y el sol también contribuyen a la pérdida de hidratación natural.
Respecto a la exposición solar, el profesional advirtió que el daño en las células es acumulativo a lo largo de la vida. Las quemaduras solares aumentan el riesgo de padecer afecciones graves, como el melanoma, en décadas posteriores. Asimismo, se aclaró que el bronceado no constituye una barrera de protección, sino que representa una respuesta de la piel ante una agresión externa previa.