Una escena de máxima tensión se vivió este miércoles por la mañana en los alrededores de la Casa Rosada, cuando un policía federal uniformado y con su arma reglamentaria se apostó frente a la reja perimetral de Balcarce 50 para realizar una protesta en solitario contra la propia fuerza.
El episodio comenzó alrededor de las 10:40, cuando el cabo Miguel Ángel Montiel, efectivo de la Policía Federal Argentina (PFA), se ubicó frente a la entrada principal de la sede del Poder Ejecutivo con una pancarta en la mano, en la que denunciaba presuntas "irregularidades en la institución".
La presencia de un agente armado a pocos metros del despacho presidencial activó de inmediato los protocolos de seguridad de Casa Militar, mientras efectivos de distintas fuerzas reforzaban el perímetro y monitoreaban la situación.
La denuncia por los "adicionales"
Según trascendió, el reclamo de Montiel apunta a una supuesta trama de corrupción vinculada a los servicios de policía adicional, un sistema mediante el cual efectivos brindan seguridad paga en eventos o establecimientos privados.
De acuerdo a las acusaciones que rodean la protesta, el cabo denuncia que se cobran servicios que no se realizan o que se inflan las nóminas de personal. "Dicen que hay 30 efectivos y en realidad hay 5", señalaron fuentes cercanas al reclamo. El dinero correspondiente a los agentes inexistentes, siempre según la denuncia, terminaría en una recaudación ilegal manejada por superiores, lo que el efectivo resume como que "va a caja".
Quién es el policía que protestó
El protagonista del episodio fue identificado como Miguel Ángel Montiel, un suboficial con rango de cabo dentro de la Policía Federal Argentina. Al momento de la protesta se presentó correctamente uniformado y con su armamento reglamentario visible, un detalle que elevó el nivel de alerta en una de las zonas más custodiadas del país.
Dónde presta servicio
Montiel se encuentra en actividad y cumple funciones en la Comisaría del Ferrocarril Belgrano Norte, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Hasta el momento, no se confirmó oficialmente si abandonó su puesto de guardia para dirigirse a la Casa Rosada o si se encontraba fuera de servicio cuando inició la manifestación.
Un reclamo en el corazón político del país
Con su protesta, el efectivo buscó visibilizar un conflicto interno de la fuerza en el punto político más sensible de la Argentina. A través de su pancarta y su presencia frente a la Casa de Gobierno, el cabo Montiel intentó exponer lo que considera fallas estructurales y manejos indebidos dentro de la Policía Federal.
El episodio generó preocupación tanto por el contenido de la denuncia como por la modalidad elegida para expresarla, y dejó al descubierto un nuevo foco de tensión en torno a las condiciones internas y los mecanismos de control dentro de las fuerzas de seguridad.