En el universo digital, donde las modas cambian a la velocidad de la luz, hay una criatura que logró colarse en el corazón de miles de usuarios de redes sociales, especialmente de TikTok: Labubu. Con una mezcla de ternura y rareza, este pequeño personaje de vinilo, con orejas puntiagudas, sonrisa inquietante y estética monstruosamente adorable, se ha convertido en el último furor viral.
Aunque muchos lo confunden con una suerte de conejito travieso o con una versión mutante del popular Stitch, la mascota extraterrestre de Lilo, Labubu es en realidad una elfa. Un personaje ficticio nacido de la imaginación del artista hongkonés Kasing Lung, quien lo considera su "hijo favorito" dentro del universo de criaturas que creó, inspirado por las leyendas nórdicas y los antiguos mitos europeos sobre duendes.
Detrás del éxito de Labubu no hay solo una cara bonita. Su historia está atravesada por una narrativa que apela a la infancia, la aventura y el espíritu de lo inesperado. Su creador, que creció en los Países Bajos, canalizó su fascinación por lo mitológico para crear a Los Monstruos, una colección de figuras que incluye también a Zimomo, Tycoco, Spooky y Pato. Sin embargo, Labubu fue el primero y es, según el propio Lung, con quien mantiene una conexión especial: "Antes lo veía como travieso y excéntrico, pero ahora creo que muestra cualidades mucho más tranquilas y amigables", expresó en una entrevista con Hypebeast.
En 2019, Lung firmó un acuerdo de licencia con Pop Mart, una empresa china especializada en figuras coleccionables, para lanzar a Labubu en un formato que cambiaría todo: las cajas misteriosas.
El concepto es simple y brillante: el comprador adquiere una caja sin saber cuál versión del muñeco le tocará. Así, el momento del unboxing se convierte en una experiencia cargada de suspenso y emoción. Esta mecánica generó una ola de contenido en redes como TikTok, Instagram y YouTube, donde miles de usuarios comparten su reacción al descubrir su Labubu.
Ese ritual de sorpresa, combinado con el diseño fuera de lo común, capturó especialmente al público adulto y a coleccionistas que buscan objetos con valor emocional o estético. Lejos de ser un simple peluche, Labubu es un accesorio que muchos llevan colgado en mochilas, bolsos o como parte de su look diario.
El punto de inflexión llegó cuando Lisa, integrante del grupo de K-pop Blackpink, apareció en redes con su propio Labubu. Ese gesto, sencillo, pero contundente, catapultó al personaje al estrellato global. Desde entonces, su popularidad no ha hecho más que crecer, alimentada por la visibilidad de celebridades, influencers y fanáticos del coleccionismo.
Labubu se consigue principalmente en tiendas especializadas en anime, manga o cultura pop, y hoy existen al menos dos versiones de cajas misteriosas, cada una con variaciones en el color y las expresiones del personaje.