El inicio del 2026 no da tregua a los mendocinos y parece confirmar que las altas temperaturas serán más elevadas de lo habitual. Tras un cierre de año marcado por una "ola de calor" que rozó los parámetros técnicos para ser declarada como tal, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) actualizó su pronóstico trimestral y las proyecciones validan las sospechas más temidas: este será un verano intenso y agotador.
Mientras la provincia transita un viernes sofocante, el organismo oficial ratificó en su informe que el calor superior a lo normal será el protagonista indiscutido en la región de Cuyo, al menos durante el periodo comprendido entre enero y marzo.
Mendoza, en la zona roja del mapa térmico
El reporte climático reciente ubica a Mendoza en una franja crítica del país, compartiendo escenario con San Juan, La Pampa, Entre Ríos y toda la provincia de Buenos Aires. Según los datos técnicos, estas zonas tienen un 50% de probabilidades de registrar temperaturas medias más altas de lo habitual para la estación estival.
En términos prácticos, esto no significa simplemente días de sol, sino una mayor recurrencia de eventos de temperaturas extremas. La desviación climática anunciada sugiere que las "pausas" o alivios térmicos serán breves y menos frecuentes, exigiendo a la población extremar los cuidados de salud e hidratación.
Viernes de furia: Zonda y 36 grados
La realidad inmediata respalda con crudeza los datos estadísticos a largo plazo. Para este viernes 2 de enero, la Dirección de Contingencias Climáticas pronostica una jornada "muy calurosa con poca nubosidad". Lo más preocupante no es solo la máxima, que escalará hasta los 36°C, sino la temperatura mínima: los registros no bajaron de los 28°C, dificultando el descanso nocturno y el enfriamiento de los hogares.
A este panorama se suma una alerta por viento Zonda en el departamento de Malargüe. La presencia de este fenómeno en el sur provincial genera condiciones de inestabilidad y sequedad extrema que podrían elevar aún más la sensación térmica en esa zona.
¿Cuándo llega el alivio? Se espera el ingreso de un sistema frontal para el sábado, pero el descenso será modesto y apenas perceptible. Los termómetros marcarán 33°C de máxima, ofreciendo un respiro muy leve. En cuanto a las precipitaciones, el SMN no trae novedades drásticas: se prevén valores normales para la época, por lo que el agua no será un factor determinante para mitigar el impacto de un verano que promete ser histórico por su intensidad.