La Facultad de Educación de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO) celebró un importante logro: Giovanni Rojas, un niño de 7 años con severas dificultades en el habla y retraso fonológico, logró una rehabilitación completa gracias al Servicio Clínico de Bases Funcionales. Este espacio, creado hace tres años, se especializa en la detección, diagnóstico y rehabilitación de funciones básicas como la respiración, la masticación y la deglución, áreas muchas veces afectadas por problemas odontológicos.
Alicia Berardini, directora del servicio, destacó en diálogo con El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch): "Estamos muy contentos porque Giovanni es un caso testigo. No es el único niño que hemos dado de alta, pero su situación era emblemática por la severidad de sus dificultades. Durante dos años trabajamos minuciosamente con él, y hoy habla perfectamente, anda muy bien en la escuela, y su mamá está súper contenta".
Un servicio pionero y necesario
El Servicio Clínico de Bases Funcionales fue impulsado por las especialistas Alicia Berardini y Mariana García, docentes de la licenciatura en Terapia del Lenguaje. Surgió como respuesta a una necesidad insatisfecha: la falta de servicios gratuitos que atiendan este tipo de problemas. "Los pocos servicios existentes, como los de hospitales públicos, están colapsados. Por eso brindamos esta propuesta para niños sin cobertura social, aunque es acotada y con cupos limitados debido a nuestros recursos", explicó Berardini.
Con un máximo de 12 pacientes en simultáneo, el tratamiento incluye la participación de estudiantes avanzados que desarrollan intervenciones personalizadas bajo supervisión directa de las especialistas. En el caso de Giovanni, el trabajo se centró inicialmente en corregir funciones básicas como la respiración y la alimentación, para luego abordar el habla. Este enfoque integral incluye colaboración con el Servicio de Ortodoncia de la Facultad de Odontología, que remite casos al equipo.
"La mamá de Giovanni, Leticia, hizo un esfuerzo enorme para que él asistiera a las sesiones desde Carrodilla. Estas familias, generalmente en situación vulnerable, no tienen otra alternativa. Nuestro compromiso es total porque vemos el sacrificio que hacen", enfatizó Berardini.
Impacto en la vida de los niños y sus familias
Giovanni comenzó el tratamiento cuando tenía 5 años y su maestra de jardín estaba preocupada porque "no podía hablar como el resto de sus compañeros". Su dificultad para comunicarse afectaba también su proceso educativo. "El lenguaje es la base de todo el aprendizaje. Aunque él entendía todo, nadie lo comprendía cuando hablaba", señaló la especialista.
Hoy, gracias a la intervención, Giovanni habla con claridad y su desempeño escolar ha mejorado significativamente. Su mamá, Leticia Condori, expresó emocionada: "Mi hijo apenas podía hablar al inicio. Hoy puede comunicarse gracias al esfuerzo de todos".
Un esfuerzo colectivo con limitados recursos
Berardini reconoce que el servicio funciona gracias al apoyo de la Facultad de Educación y a la dedicación de estudiantes y docentes. Sin embargo, también menciona los desafíos: "Trabajamos con recursos escasos. Si tuviéramos más personal, podríamos atender a más niños. Lo que hacemos es un granito de arena, pero sabemos que tiene un gran impacto".
Cómo acceder al servicio
El servicio está dirigido a niños sin cobertura social y comienza con una derivación del Servicio de Ortodoncia de la Facultad de Odontología, donde se realiza una evaluación inicial. Luego, los pacientes reciben un plan de intervención personalizado y supervisado. Para más información, los interesados pueden solicitar turnos al 2616135863.
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