A punto de terminar el proceso de la audiencia pública para el Proyecto San Jorge Cobre Mendocino, queda ahora el trámite de que el informe ambiental sea aprobado por la Legislatura.
En el transcurso del procedimiento se escucharon posiciones a favor y en contra, como estaba previsto, y las opiniones a favor superaron las posiciones en contra.
La audiencia de ley se realizó en el mismo lugar donde se asentará la mina por pedido de los participantes, sin embargo hubo críticas por esta decisión y los antimineros se reunieron en la iglesia de Uspallata de manera tal que no asistieron a las sesiones.
Las voces a favor y en contra del Proyecto
La premisa básica en que se basa la posición de la empresa y del Gobierno provincial es la generación de empleo y las posibilidades que ofrece para la economía de Mendoza la demanda mundial de cobre por el avance de la tecnología.
Esta claro que para una empresa lo primero es el negocio rentable y si como agregado resulta en la creación de puestos de trabajo se suma a las condiciones positivas.
Desde la empresa se prometen 6.300 puestos laborales distribuidos en el período de construcción y de operación. Sin embargo desde los opositores al proyecto aluden que solo serán 1.000 en la parte previa y 380 para la operación de la mina.
Después aclararon que la cifra mayor incluía a los empleos indirectos requeridos por proveedores y suministros varios.
Para muchos uspallatinos el proyecto significaría mejorar las perspectivas de trabajo y la llegada de inversiones a la localidad ya que se consideran abandonados por el Estado.
Por parte de los que se oponen advierten en primer lugar el peligro de contaminación del agua, para lo cual la empresa responde que en el yacimiento habrá un circuito cerrado y que los residuos se dejarán secar para que no haya riesgo de infiltración a las napas, que pueden llegar a las cuencas de Uspallata y Yaguaraz.
Completan la defensa de su posición confirmando que no se utilizarán los elementos prohibidos por la ley 7722.
Yacimiento
Confirmaron que la explotación se realizará a cielo abierto mediante explosiones y que el mineral se va a extraer primero y después sometido a un proceso de molienda y flotación para separar el cobre del oro.
Por lo tanto no habrán socavones ni galerías para extraer el mineral tal como se encuentra en la naturaleza.
Según cálculos económicos la explotación se prevé para 16 años, después de lo cual se prometió realizar las remediaciones que requiera la legislación ambiental.

