Por qué jugar con tus hijos puede ser clave para el futuro
Compartir videojuegos o juegos de mesa fortalece vínculos, enseña valores y mejora el clima emocional en casa.
Por Santiago Hernandorena
16 Julio de 2025 - 17:36
16 Julio de 2025 - 17:36
16 Julio de 2025 / Ciudadano News / Sociedad
No cabe dudas de que vivimos la era digital y, en esta, dentro del entretenimiento, los videojuegos tomaron un lugar central. Niños, jóvenes y adultos los disfrutan, sin distinción alguna, ya sea en una PC, una consola o un celular.
Entonces, hay que darse cuenta de la importante herramienta que tienen las familias para poder generar vínculos internos y fomentar la comunicación y el desarrollo emocional. De hecho, más del 50% de los padres afirman sentirse más conectados con sus hijos cuando juegan videojuegos juntos
Cuando los adultos son parte del juego, mostrando que les gusta, lo disfrutan y hasta comparten las emociones con los más chicos, se genera un entorno afectivo más seguro y enriquecedor. Esto sirve para que se abran espacios de confianza, donde se puede hablar y, sobre todo, crear recuerdos compartidos.
Pero esto no solo corre para los videojuegos. Más allá de opciones digitales para disfrutar en familia, también existen juegos de mesa de todos los tipos, colores y especies, que tienen la misma utilidad.
Interactuar con los otros jugadores, en un ambiente seguro, permite el desarrollo y aprendizaje de habilidades claves como son las sociales y las cognitivas. Aprendemos a cooperar, a respetar el turno, resolver conflictos y trabajar en equipo.
Al mismo tiempo, no queda otra que enfrentar la frustración de la derrota, la ansiedad de la partida o la euforia de la victoria. Todo esto lleva a construir la autoestima y la resiliencia.
Pero no solo existen beneficios emocionales. Minecraft o For The King, entre otros juegos, apuntan a estimular la creatividad, planificación y resolución de problemas. En el caso de los juegos de mesa, muchos llevan a desarrollar la concentración, lógica y estrategia.
Está claro que todos tenemos una faceta competitiva. A todos nos gusta ganar. Sin embargo, cuando apuntamos a tender lazos, tal vez sea mejor centrarse en los juegos cooperativos, tanto físicos como digitales. Overcooked, Lovers in a Dangerous Spacetime o incluso las aventuras cooperativas de rol crean un marco ideal para divertirse en grupo y superar obstáculos juntos.
Además, la participación activa de los adultos genera un doble efecto positivo: por un lado, permite supervisar qué se está jugando y, al mismo tiempo, hace que las distintas generaciones se acerquen, compartiendo intereses.
Puede ser un pasatiempo, pero a la vez, el juego en familia es una inversión afectiva. Reduce el estrés, construye un entorno colaborativo y divertido y, sobre todo, genera valores, acercando a grandes y chicos.