Historia de Mendoza
En la década del 30, Mendoza soñó con tener mar. El edificio de las Playas Serranas, una joya arquitectónica de estilo Yacht Style, transformó el extremo del lago del Parque General San Martín en un balneario para 3,000 personas. Obra de los hermanos Manuel y Arturo Civit, el lugar ofrecía arena, confitería y hasta un trampolín olímpico para las clases populares que no podían viajar a la costa argentina.
Hoy, el chapuzón quedó en el pasado. Tras funcionar como escuela de cadetes, el emblemático "barco" de tierra firme alberga desde 1989 el Museo Cornelio Moyano. Aunque bañarse está prohibido por seguridad, su estructura sigue siendo el testigo silencioso de una Mendoza que alguna vez tuvo playa propia.
