Paula Caniglia, la mendocina que gana dinero siendo novia virtual
En un rincón poco explorado del mundo digital, ella encontró una forma singular de combinar afecto y trabajo. Sus vínculos no son tradicionales, pero generan conexión real.
Durante la pandemia, muchos vínculos se reinventaron. En ese contexto, Paula Caniglia, mendocina de Guaymallén, descubrió un nicho inesperado: ofrecer afecto y compañía de manera digital. Lo que comenzó como contenido para la plataforma OnlyFans derivó en un servicio más personal y constante, que ella misma bautizó como "noviazgo virtual".
En diálogo con El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_Newsen Twitch), Caniglia reveló algunos de los detalles de la curiosa apuesta laboral.
"Empecé chateando con los suscriptores. Al principio todo era contenido hot, pero con el tiempo las conversaciones pasaron a ser sobre la vida personal. Los usuarios me dejaban propinas para seguir charlando y, sin darme cuenta, la relación adquiría un tono más romántico", relató. Fue entonces cuando decidió ofrecer un servicio explícito de "novia virtual".
Según Paula, sus clientes —o "novios"— son hombres que enfrentan dificultades para mantener una relación presencial: algunos viajan mucho por trabajo, otros son tímidos o han atravesado experiencias fallidas. A través de chats y videollamadas, encuentran en ella compañía, escucha y afecto. "Es otra forma de vincularse, y también una manera de generar ingresos", asegura.
Hoy mantiene contacto diario con cinco novios estables, todos argentinos y con edades entre 40 y 60 años. Además, tiene "novios eventuales" en la plataforma, incluso del exterior. La dinámica incluye charlas sobre gustos personales, música, temas íntimos y hasta confidencias profundas. Paula menciona el caso de un exnovio virtual que, gracias a sus conversaciones y a la terapia, logró superar un trauma de la infancia y comenzar una relación presencial con otra mujer.
La diferencia con las parejas virtuales creadas por inteligencia artificial es, según ella, evidente: "La IA no tiene corazón. Con una novia virtual real hablas con una persona que siente y te entiende".
Aunque la actividad es completamente digital, en una ocasión aceptó un encuentro presencial, pero asegura que no es lo habitual: "En persona se pierde un poco la magia". Su jornada incluye conversaciones todos los días, salvo el domingo, "para que me extrañen".
El fenómeno sostiene, no es exclusivo de las mujeres. Cree que los hombres también podrían ofrecer este servicio para clientas que busquen compañía y escucha. Y aunque el componente sexual existe, Paula remarcó que muchos de sus vínculos están atravesados por un morbo romántico de distancia más que por un intercambio explícito.