En una entrevista con El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 de Ciudadano.News), el médico veterinario Lorenzo Débil ofreció detalles cruciales sobre el parvovirus canino (CPV), una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta principalmente a perros, aunque también puede afectar a lobos. Si bien las vacunas pueden prevenir esta infección, Débil resaltó la necesidad de atención urgente y constante debido a la capacidad del virus para adaptarse y resistir.
"El parvovirus es un virus que se contagia a los cachorros. En Capital tenemos muchos problemas con los perros adultos, porque hay cepas nuevas que las vacunas no cubren, y estamos viendo casos de perros adultos con parvo", explicó Débil, poniendo en evidencia una preocupación creciente en el ámbito veterinario. Tradicionalmente, el parvovirus afecta principalmente a cachorros no vacunados, pero el aumento de casos en perros adultos refleja la evolución del virus.
La enfermedad se manifiesta con síntomas como vómitos, diarrea (a menudo con sangre), pérdida de apetito, apatía y fiebre. Lorenzo explicó: "Lo que produce el parvovirus es una enfermedad gastrointestinal. Empieza con vómitos y después con diarrea que a veces puede ser con sangre. La característica de este virus es que afecta gravemente a los intestinos, y una de sus particularidades más peligrosas es que baja las defensas. Deja al perro como si fuera una persona con Sida, por lo que termina muriendo de otra infección y no directamente del parvo".
Una de las principales complicaciones del parvovirus es su alta contagiosidad y resistencia en el ambiente. "Es re contra contagiosa, de hecho, el virus dura dos años en el ambiente. Si en tu casa tuviste un perrito con parvo y lamentablemente falleció, por dos años no puedes tener otro cachorro", advirtió. Aunque no es posible desinfectar por completo, Lorenzo sugiere el uso de lavandina como una manera de reducir la carga viral en superficies.
Comparando el parvovirus con otras enfermedades virales, el veterinario subrayó: "Es un virus muy agresivo para los perritos y muy duradero en los ambientes, a diferencia del moquillo, por ejemplo. El moquillo es un virus envuelto, lo dejas ahí y a la media hora se muere, pero el parvo es mucho más resistente".
La importancia de la vacunación y prevención
En cuanto a la prevención, el experto destacó la relevancia de la vacunación, haciendo hincapié en que muchos dueños de mascotas asumen que una sola dosis de la vacuna es suficiente. "Hay vacuna para este parvo: la quíntuple, la séxtuple, pero hay que explicarle a la gente que cuando le dan la primera vacuna creen que ya está, y no. Con la primera vacuna bajan los anticuerpos que le dio la mamá con el calostro, y recién con la segunda dosis el perrito puede levantar sus anticuerpos", aclaró.
Además, recomendó no sacar a los cachorros a la calle hasta que estén completamente vacunados y prestar atención a situaciones cotidianas en las que los perros pueden exponerse al virus. "El perrito juega con las zapatillas, y ahí hay virus que traemos de afuera", advirtió, recordando la importancia de evitar el contacto con superficies potencialmente contaminadas.
Variantes del parvovirus y su letalidad
Otro punto que el veterinario abordó fue la existencia de diferentes cepas del virus, siendo la C la más letal. "La mortalidad es alta, depende de la cepa. Hay tres tipos: la A, B y C. La C es la peor, no da tiempo a hacer nada. Las otras dos cepas son un poco más tranquilas, pero tenemos una mortalidad bastante alta. La mortalidad alta se da en los perros de raza porque tienen menos defensas", explicó Débil.
El veterinario también mencionó que los casos de parvovirus suelen aumentar durante las temporadas de primavera y verano, lo que hace imprescindible estar alerta y reforzar las medidas de prevención durante estos meses.