Reencuentros que conmueven

Pacientes oncológicos ven a sus seres queridos en los jardines del Central

Integrantes de la Unidad de Cuidados Paliativos del hospital mendocino explicaron cómo impacta esta acción en las personas que afrontan tratamientos o cirugías.

Por Ciudadano.News

María Marta Abate y Gisel Sánchez. — Gentileza

Días atrás se viralizó un momento emotivo que se vivió en los jardines del Hospital Central. Un paciente con cáncer, internado desde hacía más de un mes, logró cumplir un anhelo que parecía imposible: volver a ver a su hijo menor y a su perro, su leal compañero, antes de enfrentar una operación decisiva para su salud

El conmovedor encuentro fue capturado en un video que se difundió por Instagram y que rápidamente tocó el corazón de muchos usuarios. Ante la magnitud de lo ocurrido, El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch) dialogó con la Licenciada María Marta Abate y la médica Gisel Sánchez, quienes explicaron el importante significado que tuvo esta acción que conmovió a la provincia.

"Es muy necesario y también es la posibilidad de abrir otro tipo nuevo de tratamiento. Cuando hablamos de tratamiento curativo, cuando ya no hay posibilidades de un tratamiento en donde el fin es la cura, abrir lo que es el paliativo es muy importante. Cuando se habla de paliativo se cree que ya está, es el fin de todo y en si es la posibilidad de controlar esto, de ver un dolor más allá de lo físico y no de ver un dolor espiritual, afectivo, un dolor de extrañar a un hijo o el dolor de una persona que tiene que abandonar el trabajo, que tiene que dejar su vida y su rutina por una enfermedad", explicó la médica. 

Luego, la licenciada Abate, agregó: "Es un paciente que todavía está internado con un diagnóstico difícil y después de una internación muy larga, empiezan a aparecer ese extrañar de lo que es la pérdida de la rutina va generando. Muchas veces aparece depresión, otras veces lo que aparece es la internación es muy prolongada y que las personas empiezan a extrañar su vida por fuera del hospital y uno entiende que la internación tiene algunas reglas y esas reglas por ahí afectan la calidad de vida".

Cómo nace esta idea que ha tenido una enorme repercusión

En otro tramo de la charla, Abate contó: "Esta es la bandera de paliativos. Leer y traducir esas necesidades que van más allá de lo físico, de la medicación, tienen que ver con ese lenguaje más del alma, de qué necesita este paciente para tener una pausa y tener un ratito, sentir su vida como era cuando la enfermedad no habitaba".

"Él se pudo encontrar con su hijo y le trajeron su mascota que es lo que él quería. Esto ya se ha dado en varias ocasiones, es algo que hacemos habitual, sobre todo traer en caso de nietos, hijos y tratar de llevarlos al jardín para que los menores no estén en contacto con esa situación hospitalaria de suero, oxigeno y todas esas cosas que muchas veces no les hace bien a los menores. Él estaba muy agradecido, feliz, esta intervención fue previa a una cirugía, entonces entró en paz que es lo que siempre intentamos", continuó Sánchez.

Que, por último, resumió: "Es tan importante el trabajo de acción social para reintegrarlo en el día, en su trabajo, en su mundo de vuelta. También tenemos consultorios que el paciente viene de forma ambulatoria y lo seguimos de una forma más cercana a esas formas".