La obesidad es una enfermedad crónica caracterizada por la acumulación excesiva de grasa corporal, lo que puede resultar perjudicial para la salud. Se diferencia del sobrepeso, que simplemente indica un peso superior al saludable para la estatura de una persona, ya que la obesidad se define por la cantidad de grasa corporal.
La obesidad puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades como diabetes, enfermedades cardíacas, derrames cerebrales y ciertos tipos de cáncer.
Causas de la obesidad:
Desequilibrio energético:
Consumir más calorías de las que se queman lleva a un aumento de peso y, eventualmente, a la obesidad.
Factores genéticos:
La predisposición genética puede influir en la facilidad con la que una persona gana peso.
Estilo de vida:
Una dieta rica en grasas y azúcares, junto con la falta de actividad física, son factores importantes.
Otros factores:
El estrés, la falta de sueño, dejar de fumar y ciertos problemas de salud pueden contribuir al aumento de peso y a la obesidad.
Consecuencias de la obesidad:
Enfermedades crónicas:
Aumenta el riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, problemas respiratorios (como apnea del sueño), problemas osteoarticulares y ciertos tipos de cáncer.
Problemas de salud mental:
La obesidad puede afectar la autoestima y aumentar el riesgo de depresión y ansiedad.
Calidad de vida:
La obesidad puede reducir la movilidad, la energía y la capacidad para realizar actividades diarias.
Estudios recientes estimaron que en el mundo más de 650 millones de personas presentan obesidad. Esta condición no solo perjudica áreas de la sanidad como la salud cardiovascular o los huesos, además de la estética y la autoestima, también afecta a capacidades cognitivas como la memoria y el aprendizaje.
Marcelo Userpater, médico clínico nefrólogo, indicó en El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch): "Primero y principal hay que hablar de una pandemia. No lo digo yo, lo dice la OMS. Desde hace unos años se la llama la pandemia silenciosa a la obesidad y hablando de nuestro país tenemos el 50 % de los adultos con sobrepeso y obesidad".
"Para mí lo más alarmante es que 4 de cada 10 chicos son obesos o tienen sobrepeso. Eso viene aumentando década a década. Nosotros estamos ahora con estadísticas muy parecidas a Estados Unidos, lo cual, es grave. Porque es uno de los países que inició todo este proceso de obesidad", relató.
Y añadió: "Hace años teníamos 1 de cada 10 chicos con sobrepeso, por lo tanto, tenemos que tener una enorme atención. No es un tema estético, sino de salud que afecta a muchos, sobre todo a la calidad de vida de la gente".
"Si no se empieza a cambiar la calidad de alimentos, hay que tener en cuenta que la obesidad pueda llevar a la muerte a través de muchas enfermedades. Por ejemplo, la diabetes, la hipertensión arterial, los ACV, el hígado graso que luego padece cirrosis y posteriormente puede terminar en cáncer de hígado", alertó.
Aclaró que, "es muy importante saber que tiene una vía de solución o un camino que puede mejorar. Cambiar la alimentación los ultraprocesados por comida natural. Proteínas, frutas, verduras, más toma de líquido. Ejercicio diario de 30 minutos sostenido en el tiempo".
"Educación desde el colegio para que los chicos aprendan a comer porque ven como comen los padres y si ellos comen mal, los chicos comen mal. El tema de los kioscos saludables en los colegios. Cambiar el alfajor por fruta, hay mucho para hacer", dijo.
Reflexionó que, "si hablamos que 4 de cada 10 chicos son obesos, eso provoca en la escuela el bullying con estos hicos que siempre los están cargando y trastornos emocionales severos como es la baja autoestima. Y un obeso en potencia para cuando sea auto".
"El número de la balanza para mí es un número más. De los menos importantes porque lo asocio con el famoso índice de masa corporal. La masa muscular hasta 20 es correcto. Después de 25 a 30 es obesidad mórbida, por eso se toma en cuenta el peso y la altura de las personas", consideró.
Agregó que, "no toma en cuenta la estructura, no toma en cuenta la masa muscular, es un número que no es tan fidedigno. Lo que se usa ahora es el diámetro del abdomen. Hay que medirlo a la altura del ombligo. La balanza depende mucho de si es hombre o mujer. Si es mujer menopáusica, premenopáusica o si está por menstruar".
"Cuando una mujer está menstruando, puede subir dos o tres kilos de agua. Entonces, suponiendo que esa persona está haciendo un tratamiento para adelgazar y se pesa y se encuentra con dos kilos más, pero el tratamiento que está haciendo está bien lo interrumpe porque dice lo esto haciendo mal. Y en realidad lo está haciendo bien", analizó.
Diferenció que, "en el hombre depende mucho de la masa corporal. Por eso, el diámetro del abdomen es más fidedigno porque cuando engordamos mal, y no estéticamente, sino que la grasa se va al abdomen, vamos cubriendo todo el abdomen. Alrededor del corazón todo con grasa y eso produce los ACV".
"La diabetes en el adulto, la hipertensión arterial, cuando todo esto se junta, se llama síndrome metabólico. Porque ya empiezan a subir los triglicéridos, el colesterol malo, ácido úrico, y ahí estamos en un problema difícil de solucionar por la tardanza de llegar a un diagnóstico o un tratamiento", marcó.
Manifestó que, "siempre atrás de una comida hay una emoción. Puede ser mala o buena. Siempre buscamos el placer a través de la comida. Por lo tanto, si estamos contentos comemos mal, si estamos tristes comemos mal. Para darnos ese gustito, ese placer dura 5 minutos contra toda una vida. Esos 5 minutos de felicidad no valen nada porque a la larga vamos a terminar enfermándonos".
"Por eso yo hablo de un plan integral para la obesidad. Lo que es físico y emocional, que es el tratamiento que yo hago. Cuando la masa muscular crece, fortalece los huesos que es fundamental para la gente mayor. Por lo tanto, es mucho más saludable y tendrá una calidad de vida mucho mejor a futuro", reflexionó.
Aseguró que, "la sociedad está mal porque, por un lado, el hambre fisiológico nos indica que tengo que comer. Aprendo a comer y el otro se llama hambre hedónica, como para buscar un placer. Se llama comer sin dar tiempo para que la información de la comida llegue al cerebro, eso tarda mínimo 20 minutos".
"Hoy está todo tan al alcance de la mano, que el tema de la comida chatarra supera en 100 veces la publicidad de la comida saludable. En la sociedad moderna, con la comida chatarra, por otro lado, hay gente que hace ejercicio, pero no lo hace todos los días. Entonces, si no llega al volumen necesario, el resto de la semana hay que tomarse 30 minutos en 24 horas y nos va a mejorar mucho", aconsejó.
Además de las enfermedades graves, mencionó a, "otras no tan graves. Como los problemas de rodilla, de espalda. Entonces, yo explico que si ustedes 5 kilos de peso, hablando de la balanza, la sobrecarga de la rodilla ya bajará el 50%. Por eso, tiene mucha ventaja alimentarse bien".
"Yo les aconsejo que hagan una caminata. Son 30 minutos de caminata por día. Alternado durante 30 minutos, después hago ejercicio de fuerza para mejorar la masa muscular. Lo pueden hacer hasta sentados. Desde abdominales con poco eso. Siempre hay una opción, el tema es que lo quieran hacer", concluyó.

