Salud

Ni gripe ni resfrío: el síntoma silencioso de la leptospirosis que no podés ignorar

El prestigioso infectólogo Hugo Pizzi advierte sobre esta enfermedad bacteriana que suele confundirse con cuadros virales comunes y explica por qué la higiene tras inundaciones y en depósitos es vital.

María Emilia Iglesias

Por María Emilia Iglesias

2 Enero de 2026 - 16:11

A diferencia de otros patógenos, la bacteria de la leptospirosis tiene una forma particular: un espiral o resorte.
A diferencia de otros patógenos, la bacteria de la leptospirosis tiene una forma particular: un espiral o resorte. Ciudadano News

2 Enero de 2026 / Ciudadano News / Sociedad

En el ámbito de la salud, existen amenazas que se ocultan bajo la apariencia de malestares cotidianos. La leptospirosis es una de ellas y se colocó en el foco tras el caso de Silvina Scheffler.

Según explicó el Dr. Hugo Pizzi en diálogo con El Interactivo, de Ciudadano News, esta enfermedad bacteriana es "muy antigua" pero sigue cobrando víctimas debido a diagnósticos tardíos y a la falta de hábitos de higiene básicos.

El "sacacorchos" que ataca el cuerpo

A diferencia de otros patógenos, la bacteria responsable de la leptospirosis tiene una forma particular: un espiral o resorte. Esta estructura le permite "enroscarse" en los tejidos humanos con facilidad. El ciclo comienza con la orina o desechos de las ratas, que contaminan el barro o el agua, especialmente durante las inundaciones, lo que se suma a los crecientes casos de hantavirus.

"La bacteria entra al ser humano a través de la boca, las mucosas o de una herida", detalló Pizzi. El gran peligro radica en su fase inicial, ya que produce un cuadro de dolores musculares, cansancio, fiebre y dolor de cabeza, síntomas prácticamente idénticos a los de una gripe común.

El riesgo de la consulta tardía

Si no se trata a tiempo con antibióticos, la bacteria se multiplica rápidamente y puede destruir órganos vitales como el riñón (insuficiencia renal), el hígado o los pulmones. El médico recordó el caso de Silvina Scheffler, quien permaneció 21 días internada, como ejemplo de lo grave que puede ser llegar tarde al diagnóstico.

"Lo peor que podés hacer es quedarte en tu casa y no consultar", enfatizó el infectólogo. En cambio, si se hace a tiempo el diagnóstico, es sencillo y el tratamiento también. El paciente puede mencionar antecedentes clave: ¿estuvo en contacto con barro, realizó canotaje o vive en zonas que sufrieron inundaciones? También es fundamental vigilar a las mascotas (perros y gatos), ya que pueden ser portadores sin que lo notemos.

Prevención: de la huerta a la latita de gaseosa

El Dr. Pizzi fue tajante al señalar que hemos olvidado hábitos de higiene fundamentales que se reforzaron durante la pandemia. Para prevenir, recomendó:

  • Mantener el césped corto en el hogar.
  • Ubicar las huertas familiares lejos de la vivienda principal.
  • Higiene extrema en latas: un punto crítico son los depósitos de supermercados o bares. "La gente abre la latita y se la pone en la boca. Allí pudieron haber pasado ratas. Es vital lavarlas antes de consumir", advirtió.

Finalmente, Pizzi recordó que la prevención es una responsabilidad colectiva: lavarse las manos antes de comer y ventilar ambientes no son solo costumbres de las abuelas, sino medidas científicas que salvan vidas.

Últimas noticias