Tres condenas y cinco absoluciones. Ese es el resultado de la primera instancia de la causa por la muerte de Lucas Lin, el niño de 5 años que falleció en el año 2019 en una colonia de verano de La Plata. Ante la decisión del Tribunal Oral Criminal III de esa ciudad, los padres de la criatura pidieron pasar ahora a Casación.
El hecho tuvo lugar en el predio de vacaciones del Colegio Lincoln, un establecimiento bilingüe, y uno de los más costosos de la capital bonaerense. Las condenas cayeron sobre el guardavidas Martín Argüelles (dos años y ocho meses de prisión en suspenso), la encargada Carolina Muro (dos años y cuatro meses de prisión en suspenso), y el encargado de la colonia, Osvaldo Ramos (un año y ocho meses de cárcel, también condicional).
Además, fueron absueltos Rubén Monreal (propietario del colegio), Roxana Costa (accionista), Marcos Echaniz (coordinador), y Miriam Salinas y Diego de Luca (coordinadores municipales). En la misma sala de audiencias estuvieron presentes los papás del niño, quienes se llevaron un amargo sabor al conocer el resultado de la primera instancia. En la audiencia del juicio oral, ambos expresaron, traductora mediante, que esperaban ver a los responsables en prisión, mientras buscaban saber la verdad de lo que realmente ocurrió.
Las condenas son todas de prisión en suspenso. En ese sentido, los jueces fijaron una serie de reglas de conducta para los sentenciados, quienes deberán también pagar las costas del proceso y cumplir una inhabilitación especial de cinco años.
El debate oral había comenzado a fines de octubre, en el que ocho personas llegaron acusadas de ser culpables, con distintas imputaciones, de la muerte del niño. Las audiencias demoraron semanas, y este lunes los jueces Santiago Paolini, Andrés Vitali y Ernesto Domenech dictaminaron las distintas sentencias ya mencionadas.
El caso
Según pudo saberse luego de la reconstrucción de los hechos, Lucas Lin estaba en la colonia de vacaciones de la escuela Lincoln. Era el 5 de febrero de 2019, y el niño falleció luego de estar sumergido en la pileta, sin recibir asistencia durante 20 minutos.
En la etapa de investigación, la declaración de testigos y participantes del auxilio del chiquito fueron fundamentales para describir el escenario precario en el que los niños disfrutaban de sus vacaciones.
Un policía y una empleada contaron que durante el rescate de Lucas, el colegio no tenía camillas de traslado ni elementos básicos de emergencias. A esto se sumó que el niño fue trasladado en brazos hasta la oficina del director, donde le practicaron maniobras de resucitación, las cuales no dieron resultado.


