Historias que inspiran
Ana, una docente jubilada de 73 años de Mendoza, conmovió a todos al decidir donar su casa a UNICEF bajo el programa "Legado Solidario". Sin herederos forzosos, optó por transformar su patrimonio en ayuda concreta para niños y adolescentes.
La escribana Daniela Castro explicó que esta tendencia crece en Argentina: quienes no tienen hijos, cónyuge o padres pueden disponer del 100% de sus bienes. Incluso quienes sí tienen herederos pueden destinar una "porción disponible" a causas benéficas. El proceso garantiza que, tras el fallecimiento, la propiedad se venda para financiar proyectos sociales. Una decisión que, según Castro, brinda "libertad y tranquilidad" a quienes eligen trascender ayudando.
