El mundo despide al Papa Francisco, quien murió pacíficamente mientras dormía en su residencia de Santa Marta, en el Vaticano. Tenía 88 años.
Según el parte médico oficial difundido por Vatican News y confirmado por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, la causa del fallecimiento fue un colapso cardiovascular irreversible acompañado de un derrame cerebral.
El diagnóstico fue determinado mediante un electrocardiograma tanatológico llevado a cabo por el profesor Andrea Arcangeli, jefe del Departamento de Sanidad e Higiene del Estado de la Ciudad del Vaticano.
Francisco, quien fuera arzobispo de Buenos Aires antes de asumir el papado, enfrentaba desde hacía tiempo diversos problemas de salud. Entre sus antecedentes médicos se encontraban una insuficiencia respiratoria aguda derivada de una neumonía bilateral, la presencia de bronquiectasias múltiples, además de padecer hipertensión y diabetes tipo II.
El fallecimiento del pontífice ha generado un profundo pesar tanto en el ámbito religioso como en el político y social a nivel global.