Alerta inseguridad

Motochorros: ¿cómo evitar ser víctima y qué hacer si te asaltan?

Los motochorros son una amenaza cotidiana en muchas ciudades argentinas. Una guía que ofrece herramientas para moverse con más seguridad.

Por Fernando García

Nadie está exento de ser víctima, pero existen estrategias clave y medidas preventivas. — -

La creciente problemática de la inseguridad es una realidad cotidiana en grandes ciudades como Buenos Aires y diversas capitales provinciales, donde los motochorros se han convertido en una amenaza constante. 

Estos delincuentes, que se desplazan en motocicleta, operan con rapidez y agresividad, aprovechando la distracción de sus víctimas para arrebatarles pertenencias y escapar fácilmente.

Aunque las estadísticas oficiales varían, la percepción de inseguridad y muchos ciudadanos declaran no sentirse seguro en Argentina. Nadie está exento de ser víctima, pero existen estrategias clave y medidas preventivas que pueden reducir significativamente el riesgo y ayudarnos a transitar con mayor seguridad por la vía pública. La atención constante al entorno y algunas precauciones simples pueden marcar la diferencia.

Alerta en la calle: consejos para peatones

Como peatón, sos uno de los blancos más habituales de los motochorros, especialmente si llevás el celular visible o caminás distraído. Para protegerte, mantenerte alerta es indispensable.

Estas recomendaciones pueden ayudarte a prevenir situaciones de riesgo:

  • Evitá usar el celular en la vía pública, salvo en emergencias. No lo consultes en las esquinas ni al aire libre, ya que ese es el momento ideal para que te lo arrebaten al pasar. Si viajás en colectivo, evitá sacarlo cuando el vehículo está detenido, porque muchos robos ocurren en ese instante.
  • No camines cerca del borde de la vereda. Esto facilita el accionar del delincuente.
  • Distribuí tus objetos de valor en distintos bolsillos internos. Mochilas o carteras siempre cerradas, cruzadas al frente en zonas de riesgo. Nunca las lleves en la espalda.
  • En bares o espacios públicos, no dejes el celular ni la billetera sobre la mesa. Un truco común consiste en cubrirlos con un folleto o producto para vender, y llevárselos al retirarse.

  • Si notás motos con actitudes sospechosas, como dar vueltas o frenar sin motivo, entrá a un negocio o buscá un lugar con gente.
  • Evitá usar joyas llamativas o llevar más dinero del necesario.
  • Durante la noche, elegí calles iluminadas y transitadas. Si estás solo, es preferible tomar un taxi, Uber o Cabify, incluso para trayectos cortos.
  • Ante un asalto, la prioridad es proteger tu integridad física. No resistas. Seguí las indicaciones del delincuente sin discutir ni enfrentar. Muchos están armados y pueden ponerse violentos ante cualquier reacción inesperada.

Seguridad al volante: cuidados si vas en auto o moto

Los motochorros también atacan a personas que viajan en auto o en moto, especialmente en momentos de detención o distracción.

Si viajás en auto:

  • Al subir, cerrá con traba todas las puertas.
  • Mantené las ventanillas cerradas o apenas abiertas, sobre todo en zonas peligrosas.
  • Evitá frenar cerca de motos con dos ocupantes sin patente visible.
  • No dejes el celular a la vista, ya sea en el tablero o en tus manos.
  • Elegí rutas bien iluminadas y transitadas, incluso si son más largas.
  • Si notás que te siguen, no te detengas ni enfrentes al agresor. Buscá una estación de servicio, comisaría o un lugar con cámaras y movimiento.
  • Al llegar a tu casa, verificá que no haya personas sospechosas cerca antes de detenerte.

Si viajás en moto:

  • Usá los espejos para vigilar si una moto te sigue varias cuadras.
  • No lleves bolsos o mochilas sueltas. Lo ideal es que estén bien ajustadas al cuerpo.
  • No muestres objetos de valor al detenerte.
  • Si te sentís seguido, acelerá con precaución y dirigite hacia zonas con movimiento.
  • En zonas de riesgo, evitá frenar completamente si no es imprescindible. Regulá la velocidad para no quedar expuesto.
  • Prestá especial atención en autopistas como el Acceso Oeste o la Panamericana, donde estos delincuentes suelen operar por la gran circulación de vehículos y sus múltiples vías de escape.

¿Qué hacer durante y después de un asalto?

Aunque la prevención es esencial, nadie está completamente a salvo. Saber cómo actuar puede ayudarte a minimizar el daño y facilitar la acción de la justicia.

Durante el robo:

  • No opongas resistencia, tu vida vale más que cualquier objeto.
  • Mantené la calma y seguí todas las indicaciones del delincuente.
  • No hagas movimientos bruscos ni intentes escapar.

Después del hecho:

  • Una vez a salvo, acudí a la comisaría más cercana y hacé la denuncia. Aportá todos los detalles posibles: día, hora, lugar, descripción del agresor, lo robado.
  • Si sufriste alguna lesión, buscá atención médica inmediata.
  • Contactá a tu seguro si tenés cobertura, y presentá la denuncia como parte de los requisitos.
  • Reflexioná sobre el hecho y reforzá las medidas de seguridad en tu rutina. Los delincuentes observan a quienes repiten hábitos inseguros.

La inseguridad es un problema complejo, pero la prevención y la conciencia son nuestras principales aliadas. Adoptar medidas simples, estar atentos y no subestimar los riesgos puede hacer una gran diferencia. 

No se trata de vivir con miedo, sino de moverse con inteligencia. Y aunque no siempre se puede evitar un asalto, sí podemos estar mejor preparados para enfrentarlo sin poner en riesgo lo más importante: la vida.