Existe un síndrome que mucha gente atraviesa, y en muchos casos sin siquiera saberlo. Se denomina Síndrome del Acaparador Compulsivo, un trastorno psicológico caracterizado por tender a acumular excesivamente artículos u objetos y también la incapacidad de deshacerse de ellos, aun cuando carezcan de valor.
Y existe un paralelismo en el plano digital: la acumulación excesiva de archivos, como correos electrónicos, fotos, memes o mensajes de texto en el celular. El usuario suele sentirse apegado a esos datos, y tiene dificultades para organizarlos o eliminarlos. A la larga, esto genera estrés, y también ansiedad.
Muchos de los que lean esta nota se sientan, tal vez, tocados. Si se conservan miles de fotos en el teléfono, y hay que dedicar mucho tiempo para encontrar lo que se busca, o si se cuenta con el almacenamiento siempre al borde, incluso con correos que no se leerán jamás, es posible que estemos ante un acaparador compulsivo.
Según el doctor Emanuel Maidenberg, profesor clínico de psiquiatría y Ciencias del Comportamiento de la UCLA, esto está relacionado "con el miedo a necesitar esa información en algún momento del futuro, y sufrir por no tener acceso a ella, o no saber dónde encontrarla. Y el porcentaje no es para desdeñar: se calcula que el 2,5% de los estadounidenses lo llevan.
Cuatro tipos de acaparadores
¿Es posible saber si nos encontramos afectados por este trastorno? Los investigadores afirman que sí, y que incluso hay cuatro tipos de acaparadores digitales compulsivos.
-Coleccionistas. Tienen el sistema bien organizado, y no caen en desesperación tan fácilmente.
-Accidentales. Son los acaparadores que no tienen intención de guardar datos innecesarios, pero tampoco saben cómo gestionarlos.
-Por instrucción. Conservan datos en nombre de su empresa, pero sin apego personal a ellos.
-Ansiosos. Preservan información "por las dudas" de que las necesiten en el futuro.
Cómo deshacerse del desorden digital
Los expertos aconsejan pasar por tres etapas para gestionar y eliminar el desorden digital en la vida diaria.
Limitar la información no esencial. El usuario promedio de celulares tiene alrededor de 80 aplicaciones instaladas, pero usa apenas 30 al mes. Hay que borrar las que no se utilizan, cancelar suscripciones a boletines, y limpiar la bandeja de entrada de correos no leídos.
Establecer límites para preservar la salud mental. En promedio, pasamos unas siete horas al día online. Conviene reducir el uso del mail y redes sociales, además de programar "días de desintoxicación digital", algo que ayuda a eliminar el estrés.
Poner orden cada día. Dedicar unos minutos cada mañana para eliminar correos, mensajes y otras notificaciones. Guardar lo que es absolutamente necesario puede ayudar a que los acumuladores se sientan menos abrumados.


