La ciudad bonaerense de San Nicolás de los Arroyos volvió a convertirse este jueves en epicentro de una de las manifestaciones de fe más grandes del país. En el marco del 42° aniversario de la Virgen del Rosario, familias y peregrinos de distintas provincias y países vecinos llegaron hasta el santuario El Campito, un templo con capacidad para nueve mil personas, que se vio desbordado por la multitud.
Peregrinación, misas y procesiones
Las celebraciones comenzaron la noche anterior con la tradicional peregrinación a pie desde Buenos Aires y la procesión desde la vecina localidad de La Emilia. Durante la vigilia, se presentó la imagen de San Nicolás de Bari, patrono de la diócesis, en medio de rezos y cánticos que anticiparon el día central.
Con el inicio de la medianoche, se ofició la misa de bienvenida a María, presidida por el obispo Hugo Santiago, quien también encabezó la misa central de la tarde ante una explanada repleta.
El mensaje del obispo: fe y esperanza en tiempos difíciles
En su homilía, monseñor Santiago profundizó sobre el lema elegido para este año: "María, vos sos nuestra esperanza".
El obispo recordó palabras del Papa León XIV: "Jesús no muere en silencio, no se apaga como una luz que se consume, sino que deja la vida con un grito". Y agregó: "Ese grito es símbolo de dolor, abandono, fe, entrega y esperanza. Hoy más que nunca debemos evitar la indiferencia ante las dificultades, ya sea una enfermedad grave, el desempleo o una relación rota. La respuesta es confiar en Dios".
Lluvia de pétalos y despedida de la Virgen
Uno de los momentos más emotivos fue la procesión de la imagen de la Virgen del Rosario por las calles cercanas al santuario. Como cada año, el trayecto culminó en la explanada principal, donde la multitud despidió a la imagen bajo una lluvia de pétalos, en un clima de recogimiento y emoción.
Autoridades y ofrendas
El intendente Santiago Passaglia, junto a su pareja, encabezó las autoridades presentes y ofreció una ofrenda floral a la imagen. La ceremonia incluyó la entonación del Himno Nacional, reforzando el sentido de unidad y comunión.
Las ofrendas llegaron desde distintos puntos de Argentina y del extranjero: flores, manteles bordados, botellas de vino y símbolos de gratitud enviados por fieles de Uruguay y Perú.
Cierre y agradecimiento
El rector del santuario, Gustavo Salse, agradeció a la comunidad, a las autoridades y a los peregrinos: "Cada año renovamos este compromiso con la Virgen del Rosario gracias al esfuerzo de quienes participan y sostienen esta devoción que nos une como pueblo".

