Para millones de personas, la migraña es mucho más que un simple dolor de cabeza. Expertos suguieren que ciertos alimentos pueden ser desencadenantes clave, y eliminarlos de la dieta podría reducir las crisis.
Alimentos que pueden causar migrañas
Entre los enemigos silenciosos de quienes padecen migraña, tres se destacan por su consumo masivo y alta tasa de reporte:
- Vino tinto y alcohol: el alcohol produce dilatación de los vasos sanguíneos y contiene sustancias como la histamina y la tiramina, vinculadas directamente a la aparición de los síntomas.
- Chocolate: es reportado como detonante por cerca del 20% de los pacientes. El compuesto responsable es la feniletilamina, que puede desencadenar la reacción de dolor.
- Quesos curados: productos como el parmesano, el cheddar o el azul poseen altas concentraciones de tiramina, una sustancia que ha demostrado una fuerte asociación con el inicio de los ataques.
Otros sospechosos comunes incluyen las carnes procesadas (por sus nitritos y nitratos), el glutamato monosódico (GMS) en comidas enlatadas y rápidas, y la variación en el consumo de cafeína.
¿Cómo revertir la situación?
Los especialistas recomiendan llevar un registro detallado de las comidas y la aparición de los ataques para establecer patrones.
Si se identifica un sospechoso, la estrategia es la eliminación selectiva: evite ese alimento por al menos cuatro semanas y observe los resultados.
Además de evitar los detonantes, se aconseja incluir en la dieta alimentos ricos en magnesio (palta, verduras de hoja verde) y omega-3 (pescado azul) y mantener una hidratación óptima.
Ante cualquier cambio drástico o la aparición de síntomas graves (como problemas de coordinación o el dolor más intenso que haya tenido), la consulta médica es indispensable.
