Mercado laboral: Por qué es tan difícil conseguir trabajo en Argentina
Las cifras de desocupación son bajas, pero la realidad laboral dista mucho de mostrar un rasgo saludable, con altísimas tasas de informalidad que tensionan el sistema previsional
¿Por qué es tan difícil conseguir trabajo en Argentina? Casi un tercio de los desocupados llevan más de un año buscando empleo, lo que muestra un panorama complejo, pero que esconde otras complejidades, que tienen que ver con la metodología de medición aceptada internacionalmente y también con la calidad del empleo.
Jorge Colina, director del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), explicó detalles de la realidad laboral: "No es difícil conseguir trabajo, me parece que lo difícil es conseguir buenos trabajos. Por eso la parte de desempleo no es muy alta, un 6%, aún cuando el mundo se queja de que no hay trabajo. Lo que pasa es que la gente pierde un trabajo en relación de dependencia, con buen salario, no encuentra uno igual después, tiene que insertarse en la informalidad para sobrevivir, entonces cuenta como ocupado pero en realidad es un nuevo ocupado que tiene posiblemente un ingreso inferior y un empleo más precario que el que perdió".
Entrevistado por Círculo Político(lunes a viernes de 14 a 16 porFM 91.7, Ciudadano News Radio y Twitch), precisó que "La tasa de desempleo no es alta. Es del 6%. Lo que es alto es la informalidad. Entonces no es que las empresas no quieren contratar a un trabajador informal, simplemente que la economía no crece, por lo tanto las empresas no necesitan más trabajadores, y así es como los nuevos entrantes se tienen que incorporar solo en la informalidad, sea como un trabajo en negro o un cuentapropista. Pasa que tenemos la mitad de la gente ocupada pero en la informalidad, y en la informalidad se gana poco y mal. Por qué sucede esto, porque la economía Argentina desde el 2012, hace 12 años que no crece, entonces no podemos esperar que las empresas contraten gente en blanco cuando su negocio no crece".
Otro de los temas abordados fue la metodología de medición, que no es de nuestro país sino una convención internacional, que establece que una persona que trabajó una hora a la semana es una persona con trabajo, con lo cuál quien vive de changas, para el Estado es un trabajador ocupado. "Esto no es una trampa metodológica de la Argentina, esto es una convención estadística en el mundo. El que laburo 1 hora la última semana, cuenta como ocupado. Ahora, me dicen, saquemos todos estos trabajos precarios y en ese caso la tasa de desempleo sería del 35%", aclaró Colina.
El problema de fondo
"Si hay tanta informalidad es porque hay insuficientes trabajos formales, y esto es porque no hay crecimiento económico", remarcó el economista, "y no hay crecimiento económico porque no hay inversión de las empresas, inversión productiva. Si las empresas no tienen inversión productiva porque estábamos acostumbrados los últimos 20 años a una inflación galopante, ahora se instalaría una política de Estado para que no vuelva a tener más inflación. Si es así, comienza un proceso largo, las empresas volverán a invertir y cuando inviertan expandirán su producción y ahí van a buscar más gente para la formalidad, y ahí deberíamos ver que baja la informalidad".
trabajo informal
En el interín, "el Estado en lugar de dar el ejemplo, a ser más prolijos en la contratación de gente, terminan haciendo esto, que hay gente en exceso en el Estado contratada en negro, monotributismo, con contratos, etc.", ejemplificó, agregando: "Por un lado el estado debería garantizar que no va a haber más inflación para que la expectativa crezca, he internamente debería hacer sus deberes, que es profesionalizar el empleo público, evitar todo tipo de exceso".
Yendo a las cifras del problema, los números que aportó son muy llamativos: "Entre los ocupados se estima que hay 19 millones, de los cuales 9 millones son formales y los otros 10 millones son informales", explicó, "pero ojo porque dentro de los 10 millones hay un tercio que está registrado como monotributo, entonces algunos creen que el monotributo es un registro pero la verdad que es un engaño, está el monotributo porque no puede tener un trabajo en relación de dependencia. Y dentro de los 9 millones que son formales, 6 millones son del sector privado y 3 millones en el sector público".
Esto da dimensión a otra crisis de difícil solución: "Están sosteniendo el sistema previsional, o sea a los 9 millones de jubilados, con solo 6 millones de aportantes legítimos. Hay 3 millones más que son los empleados públicos que están en blanco, pero es un empleo espurio en el sentido que el Estado es el que le está dando la plata para que después devuelvan la plata como impuesto. Lo genuino son los 6 millones que están sosteniendo a 9 millones de jubilados, eso es insostenible, hay más jubilados que aportantes, por eso las jubilaciones son una miseria", completó.