Mendoza, la "tercera fábrica de bebés" de Argentina: La lucha de una madre por la verdad
Patricia Giménez busca a su hijo desde 1984. Le dijeron que nació muerto, pero ella lo escuchó llorar. Hoy, desde el "Colectivo Mendoza por la Verdad", denuncia un sistema de apropiación que sigue vigente y explica cómo buscar tu identidad.
Patricia no es un caso aislado. Como presidenta de la ONG Colectivo Mendoza por la Verdad, lidera una lucha que destapó una realidad incómoda: "Mendoza es considerada la tercera 'fábrica de bebés' más grande de Argentina. Es uno de los negocios más grandes que hay en el mundo", aseguró en una reciente entrevista.
La prueba del delito Durante décadas, el silencio institucional frenó su búsqueda, hasta que un detalle cambió todo. La noche del parto, Patricia logró esconder la medallita de identificación que la vinculaba con su bebé, un objeto que el personal médico solía retirar para borrar rastros. "Fue un instinto, me la arranqué y la escondí debajo de la almohada", relata. Esa medalla se convirtió en la prueba física de que su hijo existió y de que el sistema le mintió.
No es adopción, es apropiación Giménez es contundente al diferenciar los términos. Muchos jóvenes que hoy tienen dudas sobre su origen creen haber sido adoptados legalmente, cuando en realidad fueron víctimas de un delito. "Algunos van a decir 'yo soy adoptado'. En realidad, son apropiados. Y no solamente se apropió en dictadura, también se apropia en democracia", advierte.
La modus operandi se repite: madres jóvenes, vulnerables, muchas veces solas, a quienes se les niega el contacto con el recién nacido bajo excusas médicas o psicológicas, facilitando así la sustracción.
Cómo buscar tu identidad en Mendoza Gracias al impulso de la ONG y la redacción de la Ley 9182, hoy el Estado mendocino cuenta con herramientas concretas para quienes dudan de su identidad biológica.
Patricia explica que el camino ya no es en soledad: "Cualquier ciudadano puede ir al quinto piso de la Casa de Gobierno, al área de Derechos Humanos". Allí se ofrece acompañamiento para la apertura de archivos, búsqueda en libros de parto y la posibilidad de dejar una muestra voluntaria en el Banco de ADN provincial.
"Hagan el ejercicio: pregunten a cinco cuadras a la redonda. Siempre hay alguien que no conoce su verdadera identidad", concluye Patricia, con la esperanza de que la difusión de estos casos permita el reencuentro de miles de madres e hijos que el sistema separó.