El reciente avistamiento de un pichiciego menor en una reserva mendocina marca un hito para la biodiversidad regional. Este mamífero, apodado "hada rosa" por su coloración y extrema fragilidad, fue registrado por guardaparques que destacan el óptimo estado de conservación del suelo y el ecosistema local.
El director del Eco Parque, Juan Ignacio Haudet, confirmó la reaparición en Mendoza del armadillo más pequeño del mundo. La presencia de esta especie, considerada muy sensible y de difícil avistaje, refuerza la importancia de las políticas de conservación y posiciona a Mendoza como referente nacional en el cuidado de la fauna silvestre.