Abigeato: cómo hizo Mendoza para incautar más de 12 toneladas de carne de procedencia dudosa
El jefe de la Policía Rural, Adrián Ríos, detalló en Círculo Político el plan integral contra el abigeato y la faena clandestina, al tiempo que advirtió sobre el peligro de la carne de equino y el fraude que sufren los consumidores al comprar productos sin trazabilidad.
El fenómeno de la faena clandestina de animales ha experimentado un triste y fuerte incremento en la provincia de Mendoza. Adrián Ríos, jefe de la Policía Rural, confirmó en Círculo Político, por Ciudadano News, que se trata de un "negocio oscuro" que ya ha llegado a la provincia. Este aumento de casos de animales sustraídos y posteriormente faenados motivó que el Ministerio de Seguridad pusiera en marcha, desde mayo, un plan integral de prevención contra el abigeato.
Adrián Ríos, jefe de la Policía Rural de Mendoza.
Los resultados de esta estrategia son contundentes: a la fecha, se han superado las 12 toneladas de carne secuestrada en diferentes procedimientos realizados en toda la provincia. Ríos destacó que el enfoque principal de esta lucha es la salud pública.
Estrategia integral y abordaje en comercios
El plan implementado se articula en dos ejes fundamentales: primero, el control del ganado en pie, principalmente en tránsito y circulación, involucrando a la Dirección Provincial de Ganadería, Senasa y la justicia. El segundo eje, donde se puso mayor énfasis, porque "es algo que no se venía haciendo", es el comercio clandestino de carnes.
Los controles se realizan de manera aleatoria o por denuncia, y consisten en un "abordaje integral en el que se programa y concurre la policía rural con un bromatólogo", ya sea de los municipios o del departamento de Ley Federal de Carnes. Según Ríos, la faena clandestina termina principalmente en el circuito comercial habitual: "principalmente en los trozaderos y en las carnicerías".
"El incremento que notamos viene de la faena clandestina de animales de ganado mayor, como ocurre con el ganado bovino y equino" (A. Ríos)
El jefe policial explicó que, al notar un incremento en la faena clandestina, se buscó cortar la cadena de comercialización. El volumen más grande de carne incautada corresponde al ganado mayor: "El incremento grande que nosotros notamos viene de la faena clandestina de animales de ganado mayor, como ocurre con el ganado bovino y equino", afirmó Ríos.
Riesgo de consumo y fraude al comprador
Una de las situaciones más graves detectadas es el tráfico de carne de equino, cuyo consumo no está permitido en Argentina. La faena de equinos para consumo interno no está autorizada porque la carne "carece de trazabilidad sanitaria". A diferencia del ternero, el potrillo "nunca recibe vacunas para ser consumido. Recibe otro tipo de medicamentos que inclusive pueden ser dañinos y tóxicos para el consumo humano", advirtió Ríos.
El aumento de casos de animales sustraídos y faenados motivó que el Ministerio de Seguridad pusiera en marcha un plan integral de prevención.
El peligro para el consumidor se agrava cuando esta carne ilegal se vende disimulada. El problema es que el producto clandestino, a menudo carne de caballo molida, se vende en la carnicería como si fuera carne de vaca. En estos casos, el consumidor es una víctima. Ríos concluyó: "Uno se convierte en una víctima, un rehén de un ardid, o un fraude".