Mendoza ha logrado lo que parecía un desafío inalcanzable: revertir años de estancamiento en el rendimiento académico de matemáticas. Durante el ciclo lectivo 2025, la Provincia llevó adelante por primera vez el Censo Provincial de Matemática en los niveles inicial, primario y secundario, evaluando a más de 354.000 estudiantes y logrando una cobertura superior a 90% de las escuelas. Según los últimos datos oficiales, los estudiantes de nivel primario mostraron una mejora significativa, situándose por encima de la media del resto del país. Este cambio de rumbo no es producto del azar, sino el fruto de un plan estratégico integral que priorizó la alfabetización numérica desde los primeros años de escolaridad, sentando las bases para un aprendizaje más sólido y equitativo en todo el territorio.
La clave del éxito: un cambio de paradigma pedagógico
La base de esta transformación reside en un profundo cambio en la manera de enseñar. La provincia implementó un sistema de evaluación continua que permitió detectar falencias en tiempo real y ajustar las metodologías de enseñanza sobre la marcha. Además, se fortaleció la formación docente específica, brindando herramientas prácticas para que los maestros puedan abordar la resolución de problemas de manera más dinámica. Este enfoque práctico ha permitido que los niños no solo memoricen fórmulas, sino que comprendan la lógica matemática aplicada a la vida cotidiana.
Lo que viene para este año: el foco en edades tempranas
La directora de Educación Primaria, Laura Tello, destacó la decisión del gobierno escolar de profundizar la alfabetización en matemática, fortaleciendo la resolución de problemas, el pensamiento lógico, la argumentación y la alfabetización estadística.
Además, Tello señaló que se ampliará el uso pedagógico de los resultados del censo, la formación docente situada y la integración de plataformas digitales, con el objetivo de que la Matemática se convierta en una herramienta significativa para comprender el mundo.
Al integrar tecnología y nuevos marcos teóricos, Mendoza no solo mejora sus estadísticas, sino que garantiza que los alumnos desarrollen competencias críticas esenciales para su futuro. El compromiso de la comunidad educativa y el seguimiento riguroso de las políticas públicas han sido determinantes para que hoy la provincia sea un referente en calidad educativa a nivel nacional.