Mendoza oficializó la realización obligatoria de test de sustancias psicoactivas a todas las embarazadas internadas en los hospitales públicos de la provincia. La medida, formalizada bajo la Resolución 305, surge como respuesta a un panorama sanitario preocupante donde las estadísticas locales han encendido las alarmas de las autoridades sanitarias.
El impacto en neonatología y la Resolución 305
Daniel Gallardo entrevistó a la Dra. Natalia Courtis, Directora de Maternidad e Infancia, quien brindó detalles exclusivos sobre este nuevo protocolo de salud que rige desde el pasado 26 de febrero. La especialista explicó que la iniciativa apunta a detectar el consumo de alcohol, tabaco, cocaína, marihuana y drogas sintéticas, advirtiendo de forma tajante que no existen dosis seguras durante la gestación.
El dato que sustenta la urgencia de esta política es contundente: se estima que casi el 14% de los recién nacidos en neonatología dan positivo al testeo de sustancias. Según la normativa, aunque un grupo reducido de gestantes admite el consumo, las pesquisas universales demuestran que la prevalencia real es muy superior. Courtis remarcó que estas prácticas se asocian directamente con partos prematuros, malformaciones congénitas y cuadros de abstinencia que ponen en riesgo la vida del binomio.
La normativa exige que la paciente firme un consentimiento informado antes de la prueba, cuyos resultados se cargarán en la Historia Clínica Electrónica para garantizar un seguimiento interdisciplinario tras el alta. Con este paso, Mendoza busca reducir los riesgos de muerte fetal y complicaciones graves como la eclampsia.