Mendoza da un paso clave hacia la economía circular con un nuevo sistema de trazabilidad para el aceite vegetal usado. Tras un convenio entre el Ministerio de Energía y Ambiente y la empresa Ecoport, los residuos gastronómicos y hogareños dejarán de ser contaminantes para convertirse en materia prima de biocombustibles.
El plan contempla la instalación de puntos limpios en municipios y centros comunales. El objetivo es evitar que este desecho colapse las cloacas o contamine el agua. Ahora, el aceite recolectado será procesado para integrarse al corte de combustibles tradicionales, impulsando una matriz energética más limpia y sostenible en la provincia.