La detección de medusas de agua dulce (Craspedacusta sowerbii) en lagunas de Bariloche, como Bullines y El Trébol, encendió las alarmas ambientales. Aunque son pequeñas, estas especies invasoras actúan como depredadores voraces del plancton, alterando el equilibrio biológico de los espejos de agua y compitiendo con peces nativos por alimento.
La Dra. Mariana Reissig (del grupo de investigación GESAP-CONICET UNCOMAHUE) advierte que su erradicación es casi imposible debido a su fase microscópica. El mayor riesgo es su capacidad de "viajar" de un lago a otro pegadas a equipos de pesca o kayaks. Por eso, el llamado a la responsabilidad es urgente: secar y desinfectar el equipo es clave para frenar esta invasión silenciosa que pone en jaque la biodiversidad del Parque Nacional.

