Marcelo Colombo se convierte en el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina
Un hombre formado bajo el legado de Jorge Novak, es interpretada por analistas como una continuidad del liderazgo de monseñor Oscar Ojea, quien dirigió la CEA durante los últimos siete años.
En un momento de gran relevancia para la Iglesia Católica argentina, el arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, fue elegido presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), en lo que representa un alineamiento sin fisuras con la dirección impulsada por el papa Francisco.
La elección de Colombo fue ratificada por los casi cien obispos de todo el país que se reunieron en Pilar durante la 125ª Asamblea Plenaria de la CEA, consolidando una figura de perfil moderado y compromiso con los derechos humanos.
Una elección de continuidad
La elección de Colombo, un hombre formado bajo el legado de Jorge Novak, es interpretada por analistas como una continuidad del liderazgo de monseñor Oscar Ojea, quien dirigió la CEA durante los últimos siete años. "Colombo tiene una cercanía directa con las orientaciones de Francisco. Esta elección muestra la preferencia de la Iglesia argentina por un perfil pastoral enfocado en la inclusión y el diálogo", comentó un integrante del Episcopado que prefirió permanecer en el anonimato.
Acompañarán a Colombo en la nueva comisión ejecutiva los arzobispos Ángel Sixto Rossi (Córdoba) y César Fernández (Jujuy), quienes ocuparán la primera y segunda vicepresidencia respectivamente. Monseñor Raúl Pizarro, obispo auxiliar de San Isidro, fue designado como secretario general, un cargo de gran peso administrativo. La elección fue rápida y empleó un sistema digital que requirió dos tercios de los votos.
Perfil de un líder comprometido con los derechos humanos
Marcelo Colombo es reconocido por su origen en el movimiento ecuménico de derechos humanos, una característica que lo enlaza con la visión de su mentor, Jorge Novak. Ordenado sacerdote en Quilmes en 1988 y obispo en 2009, Colombo ha pasado por diferentes diócesis antes de llegar a Mendoza, donde fue promovido por el papa Francisco en 2018. "Es un hombre de diálogo, austero y comprometido con los sectores más vulnerables de la sociedad", describió una fuente eclesiástica.
Esta línea pastoral le ha granjeado respeto y también críticas en algunos sectores. Al igual que Novak, quien fue conocido como el 'obispo rojo' durante la dictadura militar, Colombo comparte una postura abierta y humanitaria en sintonía con el ideario de los derechos humanos. "Es un hombre que valora profundamente la inclusión y la opción preferencial por los pobres", señalan desde el obispado de Quilmes, donde se valora el legado de Novak.
El nuevo rumbo de la CEA y su relación con la política
La llegada de Colombo al liderazgo de la CEA también envía un mensaje claro al ámbito político. Con su designación, la Iglesia argentina reafirma su respaldo a la agenda social del Papa y se muestra dispuesta a colaborar en temas como la pobreza, la defensa de los derechos humanos y la construcción de puentes en tiempos de polarización. Esta elección coincide con el final del mandato de monseñor Oscar Ojea, quien no podía ser reelecto tras dos períodos consecutivos.
"Este cambio en la conducción eclesiástica marca una etapa de continuidad y renovación, pero también una invitación a la Iglesia a asumir un rol más activo en el escenario nacional", expresó un sacerdote que participó de la asamblea.
Marcelo Colombo ha sido, además, uno de los protagonistas en el reciente Sínodo de Sínodos celebrado en el Vaticano. Este encuentro fue una plataforma donde el Papa promovió el diálogo inclusivo entre diferentes corrientes de pensamiento, una iniciativa con la que Colombo se ha mostrado comprometido. Su participación refuerza la relación de Colombo con Francisco y subraya su posición de apertura a nivel eclesial y social.