Límites en los vínculos

Marcan como un peligroso error que te hagas el amigo de tus hijos

El caro asunto de la distancia ideal para una paternidad responsable fue encarado con lujo de detalles por una especialista en el magazine de Ciudadano News, El Interactivo.

Por Ciudadano.News

Los especialistas aconsejan que los padres les deben marcar límites a los hijos con el fin de que puedan resolver problemas comunes en cualquier vida. — web

La tentación de algunos padres de vincularse con sus hijos como si fueran amigos es un enorme error considerado por los psicólogos que aconsejan marcar límites con el fin de brindarles herramientas para superar problemas comunes durante el resto de vida de los descendientes.

Maritchu Seitun, psicóloga, habló de la responsabilidad y el vínculo en la paternidad y maternidad con los chicos en el magazine de Ciudadano News, El Interactivo: "No somos amigos de nuestros hijos. Creo que los padres que se creen amigos de sus hijos entienden mal de que se trata la crianza respetuosa. Respetar es respetar a la persona, pero eso no quiere decir que las personas hagan lo que vos querés, hay cosas que decido yo y que vos no podés decidir".

"Creo que hoy los papás tienen bastante miedo de poner límites o miedo de dañar a sus hijos con los límites. Si le digo que no puede usar el celular porque se va a quedar sin amigos. Estamos siempre cuidándolos de que no la pasen mal y creo que es como una mala interpretación. Porque es la sociedad de consumo la que nos está convenciendo de que los chicos no tienen que esperar. No tienen que sufrir, ni frustrarse y nosotros estamos comprando ese producto. Y no es un buen producto porque la felicidad no viene de no pasarla mal nunca. Viene de saber pasarla mal y poder ser feliz igual. Estar contentos a pesar de que las cosas no salen como queremos. Estos papás que todo el tiempo le dicen que sí. Lo que tienen son hijos frágiles. No toleran ni medio dolor, ni nada", enumeró.

Aceptó además que, "pasa otra cosa. A veces los papás tienen culpa porque trabajan mucho. Entonces desde la culpa toman decisiones erróneas porque no son lo mejor para su hijo. Me siento culpable, entonces te pago la culpa que tengo con algo que no sé si te hace bien a vos. Pero a mí me hace bien porque me siento menos culpable y creo que los adultos tenemos que hacernos cargo de nuestras responsabilidades y dejar de pensar si es mi culpa o no". 

La autoridad materna y paterna tiene una gran importancia en la constitución de nuestro comportamiento.

"Si algo me da culpa, lo dejo de hacer. Y si es mi responsabilidad, la madre trabaja muchas horas, se tiene que hacer cargo de esa responsabilidad y cuando vuelve tiene que estar presente y pasar mucho rato con los hijos. El fin de semana salir a pasear con ellos. Pero no te pago la culpa comprando regalos y diciéndote a todo sí. Es un intento de reparar, pero es un intento fallido de reparar porque los convierte más en principito a los hijos y finalmente los chicos terminan tiranizando a los padres y eso no está bueno", reflexionó.

Muchas veces los padres salvan a los chicos ante situaciones como faltas en la escuela. "Hay muchas cosas que hacen los padres sin querer que son incorrectas y están enseñando, son modelo de cosas para los hijos. Y si esa hija se quedó libre porque se quedó dormida un montón de veces, es un problema de ella, a lo mejor ahora no puede faltar hasta fin de año, entonces que no falte", dijo.

"Tengo una frase que digo un montón. Si el atajo fuera bueno, no existiría el camino. Uno toma atajos porque está cansado. No tiene ganas de pelear. Mi hijo se enoja conmigo. Ese atajo en el futuro no me sirve porque me conduce a un lugar en donde no quiero estar. Yo me la paso proponiendo a los padres de todas las edades que tomen camino, que resuelvan las cosas hoy para después tener una vida más fácil mañana. O sea cuanto más chico sea el niño y le digo no, y entiende que los padres deciden, y deciden lo que es mejor para ellos, más fácil va a ser a los 10 años, los 12, 14 y 16", sostuvo.

Y añadió: "El permisivismo al final se convierte en abandono, porque no están cuidando bien. No están pensando en lo que es bueno para el chico. Están pensando en que les da fiaca, que están cansados, y terminan siendo papas buenísimos y re contra considerados. Que adoran a sus hijos. Pero que terminan siendo negligentes en la crianza y abandónicos porque no se están ocupando de lo que se tienen que ocupar".

"El día que el padre no este y ese niño deje de ser niño, no va a tener recursos. Se va a enojar con todo el planeta porque él va a creer que tiene derechos porque toda la vida lo convencieron de que él era el dueño de todos los derechos. Y cuando la vida se le ponga en contra se le va a complicar un montón y va a ser muy desgraciado y además no va a tener fortaleza interna para tolerar eso", argumentó.

Manifestó que, "papá y mamá son muy responsables de que entiendan que la libertad termina donde empieza la del vecino. Eso hay que aprenderlo cuando somos chiquitos, no lo podemos aprender a los 30. Porque a los 30 vamos a tener una desilusión, un enojo contra el mundo porque me hicieron creer algo y ahora no es así".

"Remarcaría que estemos atentos  a las redes sociales. Hay un montón de personas que están tratando de convencernos de que hay cosas que son buenas para nuestros hijos para vendernos. Como consumir un teléfono más caro, una patineta. Y los padres no se dan cuenta de eso y están creyendo que la felicidad pasa por ahí. Y la felicidad pasa por el ser, no por el tener ni por el hacer. Los adultos tienen que enseñar eso", remarcó.