Ojo con el calor

Mantenimiento del aire acondicionado: guía para ahorrar en costos

Se viene el verano y hay que tener cuidado con tener el equipo en buenas condiciones para no pagar de más.

Por Ciudadano.News

Aire acondicionado

Con el regreso de las altas temperaturas, el calor comienza a sentirse con fuerza en todo el país, incluida la Ciudad de Buenos Aires, y el aire acondicionado vuelve a ser el protagonista indiscutido. Con la llegada inminente del verano, es fundamental que el equipo esté en condiciones óptimas para enfrentar las temperaturas sofocantes, pero también para evitar gastos innecesarios y prolongar su vida útil. Sin embargo, contratar un servicio técnico especializado no es una opción económica, ya que el costo puede superar los 100 mil pesos para un solo aparato doméstico, mientras que los servicios en equipos industriales pueden alcanzar cifras aún mayores, superando los 200 mil pesos.

Para quienes desean reducir estos costos, existen cuidados de mantenimiento que se pueden realizar en casa. Realizar una limpieza periódica no solo permite un funcionamiento eficiente del equipo, sino que también ayuda a prevenir averías costosas. Un aspecto esencial de este mantenimiento es la limpieza del filtro de aire, que además de contribuir a un aire más limpio y saludable, evita el desgaste innecesario del sistema. Los expertos sugieren limpiar el filtro al menos dos veces al año y seguir algunos pasos básicos para garantizar su buen funcionamiento.

¿Cómo limpiar el filtro de aire del aire acondicionado en casa?

El filtro de aire es una malla de alambre o fibra ubicada en la parte frontal del aparato. Se encarga de retener polvo y partículas para que el aire que circula sea más limpio. La limpieza de este componente es relativamente sencilla y requiere solo agua, detergente suave, una esponja o paño limpio, y un espacio adecuado para el secado. A continuación, te detallamos el paso a paso para hacer este mantenimiento en casa y así evitar un costoso servicio técnico.

  • Apagar y desconectar el equipo: Antes de empezar, asegurate de apagar y desconectar el aire acondicionado para evitar cualquier accidente.
  • Ubicar el filtro: La posición del filtro puede variar según el modelo, pero en general se encuentra en la parte frontal o lateral. En aires de ventana o de pared, es común que esté detrás de la rejilla superior. Consultar el manual del equipo puede ser útil para encontrarlo fácilmente.
  • Retirar el filtro: Extraer el filtro con cuidado. En la mayoría de los modelos, basta con deslizarlo o levantarlo ligeramente.
  • Limpiar con aspiradora (opcional): Si el filtro no está muy sucio, una aspiradora con un accesorio de cepillo puede ser suficiente para eliminar el polvo acumulado. Este método es útil si el filtro presenta una malla densa que retiene partículas pequeñas.
  • Lavar con agua y jabón neutro: Para filtros con suciedad visible, es recomendable lavarlos en agua tibia y aplicar un jabón suave. Frotar con una esponja o paño hasta eliminar toda la suciedad. Es importante evitar productos químicos fuertes que puedan dañar el filtro.
  • Secar completamente el filtro: Enjuagar bien para retirar cualquier residuo de jabón, luego dejar secar completamente antes de volver a colocarlo. Puede secarse al aire o usar un secador de aire frío para acelerar el proceso, pero el filtro debe estar completamente seco para evitar daños en el aparato.
  • Reinstalar el filtro y encender el equipo: Finalmente, colocar el filtro en su posición original y encender el aire acondicionado para verificar que funcione correctamente.

Consejos adicionales para el uso eficiente del aire acondicionado

Además de la limpieza periódica del filtro, hay otros hábitos que pueden prolongar la vida útil del equipo y optimizar su consumo. Por ejemplo:

  • Establecer una temperatura adecuada: Mantener el termostato en torno a los 24°C permite un balance entre confort y eficiencia energética, evitando un uso excesivo del equipo y el consecuente gasto de energía.
  • Cerrar puertas y ventanas: Reducir las fugas de aire manteniendo el espacio bien cerrado evita que el equipo trabaje en exceso.
  • Utilizar temporizadores: Aprovechar las funciones de temporizador permite programar apagados automáticos y evitar que el equipo permanezca encendido más tiempo del necesario.

Estos cuidados no solo representan un ahorro en costos de servicio, sino que también ayudan a reducir el consumo de energía en los meses de mayor demanda. Con un mantenimiento adecuado, es posible evitar desembolsos innecesarios, mejorar el rendimiento y tener un verano más confortable sin preocuparse por fallas inesperadas del aire acondicionado.