A 44 años del conflicto, la sociedad argentina aún mantiene una deuda emocional con sus héroes. Javier Sánchez De La Puente, impulsor de una campaña nacional, lanzó un calco identificatorio para veteranos con un objetivo claro: combatir la "indiferencia", una herida que duele más que las balas.
La iniciativa invita a los ciudadanos a realizar un gesto simple pero potente: tres bocinazos cortos al ver el calco. El primero es por los caídos, el segundo por los sobrevivientes y el tercero por sus familias. Este acto busca generar un impacto intergeneracional, permitiendo que nietos e hijos sientan orgullo público por sus abuelos y padres veteranos.