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Mala digestión: claves para evitar el malestar o el dolor de panza

La mala digestión de los alimentos suele complicarse con el correr de los años aunque se puede corregir a tiempo, según una nutricionista que compartió consejos útiles en El Interactivo.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

15 Julio de 2025 - 17:00

Hay hierbas que calman el estómago y promueven la digestión.
Hay hierbas que calman el estómago y promueven la digestión. web

15 Julio de 2025 / Ciudadano News / Sociedad

La mala digestión, también conocida como dispepsia, es una sensación de malestar en la parte superior del abdomen, que puede ocurrir durante o después de comer y que usualmente suele comunicarse como "dolor de panza".

Se manifiesta con síntomas como hinchazón, gases, acidez estomacal, náuseas y sensación de saciedad precoz. Las causas pueden ser variadas, incluyendo factores dietéticos, estilo de vida y problemas gastrointestinales.

Causas comunes de la mala digestión:

  • Alimentación: Comer en exceso, demasiado rápido, alimentos grasos o picantes, exceso de cafeína, alcohol, bebidas carbonatadas, fumar. 
  • Estilo de vida: Estrés, ansiedad, falta de sueño, consumo de ciertos medicamentos.
  • Problemas gastrointestinales: Úlceras, enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), problemas en la vesícula biliar, intolerancias alimentarias.

Consejos para evitar la mala digestión

Gabriela Rivara, nutricionista, indicó en el programa El Interactivo (lunes a viernes de 12 a 14 por Ciudadano News 91.7 y Ciudadano News Streaming): "Hay que tener en cuenta que a veces le echamos la culpa a los alimentos cuando en realidad es nuestro estómago o nuestro aparato digestivo que deja de producir algunas encimas. O también nuestros hábitos que empeoran a nuestro sistema digestivo".

"Es como que nuestra vida actual juega en contra de nuestra fisiología y eso tampoco nos ayuda con nuestros procesos digestivos", dijo. 

Aclaró que, "generalmente, lo primero que se nos viene a la cabeza cuando hablamos de problemas digestivos es la lactosa. Por lo general, las personas mayores empiezan a no tolerar la lactosa. Y por eso dejan de tomar leche y eligen productos deslactosados".

"Esto tiene que ver con que en un momento de nuestras vidas nuestros cuerpos dejan de producir ciertas encimas y cuando dejamos de consumir esos alimentos voy a potenciar esa intolerancia de que la estamos hablando", expresó.

Añadió que, "hay que ir evaluando cada caso particular. A veces tal vez el problema tenga un origen del entorno. Como ocurre con la epidemia del colon irritable que tiene que ver mucho con los malos hábitos. El estrés y generalmente dejamos de consumir ciertos alimentos cuando en realidad debemos mejorar nuestra acidez gástrica, nuestro sistema intestinal".

"En el caso de personas mayores que no pueden seguir consumiendo alimentos frescos verdes como la lechuga o las espinacas puede ser por una incapacidad de digerir fibras. Porque en nuestro sistema intestinal tenemos microorganismos que pueden estar desequilibrados, en cantidad o en calidad", apuntó.

Señaló que, "algo típico es también el asunto de la acidez gástrica, lo que potencia el consumo masivo de todos los medicamentos conocidos como prazoles, que son inhibidores de las causas de la acidez. Si vos inhibís la producción de ácido clorhídrico de tu cuerpo es para evitar la patología y en consecuencia también estás eliminando el ácido para procesar alimentos".

"El ácido en el estómago tiene que ayudar en la digestión de las carnes, rompiendo sus proteínas. Tiene que matar a los microorganismos que pueden ingresar con los mismos alimentos", explicó.

Y agregó: "Entonces, si yo comienzo con una mala acidez gástrica, en la formación del bolo alimentario que va a pasar por el resto del duodeno, intestino delgado y demás, es como que ya hay una mala predisposición para la digestión".

"Lo que sucede es que es más fácil tapar un síntoma que trabajar la raíz del problema. Entonces cuando tengo acidez tapo y en realidad eso se produce cuando el estómago está funcionando mal", marcó. 

Analizó que, "si tengo una buena acidez gástrica no tengo que tener reflujo, no tengo que sentir mala digestión, pero cuando la acidez no es tan como debería se tienen estos síntomas, pero como la naturaleza nos dona el esfuerzo, es más fácil taparlo".

"Todos después de los 45 años, 50 años, ya empezamos con algunos problemas. Hay veces pérdida de masa muscular si no se cuida. Pérdida de enzimas si no se cuidan. Todo se puede prevenir. El envejecimiento es algo natural, pero la velocidad de nuestro envejecimiento va a depender mucho de nuestros hábitos", alertó. 

En tanto Rivara, admitió que, "lo que tratamos de buscar es que haya una longevidad saludable. Siempre tratar de normalizar síntomas, siempre digo que el cuerpo nos habla, nos dice si tenemos mala digestión, si tenemos gases, inflamación, es algo que no está funcionando. Empecemos a normalizar ese síntoma y trabajemos en solucionar el problema".

"El café tiene muy mala fama porque en general tomamos café malo. El café bueno, el buen grano de café molido, es un superalimento. Tiene polifenoles, es energizante, es un buen alimento, lo que pasa es que nos acostumbramos al café instantáneo que ya viene con un proceso de torrado y tostado, que son los restos del grano de café y eso sí da acidez, porque es grano que ya está oxidado", admitió. 

Y después remarcó que, "son hábitos, costumbres. Tenemos todo lo que es el sistema nervioso. Todas estas sustancias estimulantes del café y del alcohol generan este estímulo adictivo en el cuerpo, pero siendo un buen producto no hay que tenerle miedo. Hay estudios que dicen que el mate ayuda a bajar de peso, entonces qué mejor que tomar un buen mate".

"En el tema de adultos mayores lo que hay que tener en cuenta es que muchas veces el problema es en la dentadura, en la masticación. Lo que veo que es que la base de la alimentación en personas mayores, de 70 años y más, es la típica leche con galletitas, con tostadas y dejan de tener calidad nutricional. Van comenzando con pérdida de masa muscular. Dejan de alimentarse sanamente y eso va empeorando el cuadro", valoró.

Destacó que, "ahora hay más conciencia del cuerpo, de la salud, pero a veces por una cuestión de comodidad o de hábito, hay muchas personas que viven solas y no se cocinan porque no tienen ganas de cocinarse para ellos. Van perdiendo la densidad nutricional y a largo plazo eso va a tener consecuencias en el cuerpo. La nutrición es importante en todas las edades".

"Siempre hay que  tener en cuenta el aporte proteico. A veces hay mala fama de alimentos. Soy una alentadora del consumo de huevo porque tiene proteínas de alto valor biológico. Tiene grasas saludables, tiene colina, una sustancia para el cerebro para evitar el deterioro cognitivo", argumentó.

Y consideró: "Entonces hay que empezar a consumir más huevos, carnes blandas, frutas y verduras. Siempre pensando en mejorar lo que uno come. Si una digestión la tengo complicada en algún momento hay que ver por qué. Se pueden usar suplementos, enzimas digestivas, hacer una mejora en la flora intestinal". 

"Yogur natural, alimentos con probióticos, o alimentos fermentados como el chucrut, que tiene años de historia porque ayuda a la digestión de los alimentos pesados. El kéfir, un lácteo fermentado, a base de agua y leche y con cultivo de bacterias", aconsejó. 

Concluyó que, "después, los prebióticos, que serían los alimentos de las bacterias, que son más que nada las fibras. Las guías alimentarias recomiendan que por día necesitamos consumir 700 gramos de frutas y verduras. También se dice que en una semana necesitamos 30 variedades diferentes de vegetales, entre legumbres, cereales, frutas y verduras. Hay que comer con conciencia".  

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