Este jueves 17 de octubre, el cielo nocturno se iluminará con la llamada Luna helada, la última Superluna del año. Esta fase lunar, que corresponde a la Luna llena de octubre, tiene raíces en las tradiciones de los pueblos originarios de Norteamérica, quienes le asignaban nombres a las lunas llenas para seguir el curso del año. Al igual que muchas culturas alrededor del mundo, estos pueblos vinculaban las fases de la Luna a actividades esenciales para su supervivencia.
El nombre de Luna Helada se refiere a la conexión de esta fase lunar con los primeros indicios del invierno en el hemisferio norte. Durante octubre y noviembre, el clima comienza a enfriarse considerablemente en esa región, marcando la transición hacia las temperaturas invernales.
En ese contexto, los pueblos originarios de América del Norte y otras culturas antiguas asociaban la Luna Helada con la llegada de las primeras heladas, que indicaban que el invierno estaba cerca. Este plenilunio les recordaba la necesidad de recolectar y conservar alimentos para enfrentar los meses fríos que se avecinaban. La referencia a las heladas simboliza tanto el cambio de estación como la preparación para tiempos más duros.
De hecho, a medida que el clima se vuelve más frío, los nombres de las lunas llenas de los meses siguientes también reflejan esta transformación: en noviembre es la Luna del Castor, cuando estos animales construyen sus refugios, y en diciembre es la Luna Fría, cuando el invierno ya ha llegado y las noches son las más largas del año.
También se la conoce como "Luna del Cazador", y su nombre proviene de la época en que estas comunidades se preparaban para el invierno, aprovechando la iluminación extra que les brindaba el satélite natural para cazar y almacenar provisiones. Además, a esta Luna de octubre también se la conoce como la "Luna del secado del arroz" y la "Luna de las hojas que caen", nombres que reflejan los cambios estacionales en el hemisferio norte. Esta Luna llena sucede al equinoccio, el cual marcó la transición hacia el otoño en el norte y la primavera en el sur, el pasado mes de septiembre.
La de este año tiene la particularidad de ser una Superluna. Esto significa que la Luna se encuentra en el punto de su órbita más cercano a la Tierra, lo que genera una percepción de mayor tamaño y brillo en el cielo. La órbita lunar es elíptica, lo cual hace que haya momentos en que la Luna se acerca a la Tierra (perigeo) y se vea más grande, y otros en que se aleja (apogeo), volviéndose más pequeña a simple vista.
Cómo ver la "Luna helada" desde Argentina
En Argentina, la Luna helada alcanzará su punto de máxima iluminación a las 8:26, según el sitio Time and Date, aunque será visible a simple vista durante toda la noche.
El satélite aparecerá en el horizonte a las 19:41 del jueves y se pondrá a las 6:35 del viernes. Sin embargo, el clima podría influir en la visibilidad.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipa tormentas en el norte del país durante la tarde y la noche del jueves, mientras que el cielo en la Ciudad de Buenos Aires y en el área metropolitana estará mayormente cubierto de nubes. La región de la Patagonia podría ofrecer un cielo más despejado para quienes deseen observar este fenómeno astronómico.
Próximas lunas llenas de 2024
Quienes deseen disfrutar de otra Luna llena, deberán esperar hasta el 15 de noviembre, cuando se podrá ver la Luna del Castor.
Este plenilunio recibe su nombre debido a que en América del Norte, los castores aprovechan la época para construir sus represas y prepararse para el invierno. Posteriormente, la última Luna llena del año se producirá el 15 de diciembre, marcando una oportunidad final para observar esta fase lunar en 2024 antes de que, para las Fiestas, el cielo presente la Luna menguante y la Luna nueva.

