La revolución tecnológica, el avance de la Inteligencia Artificial y la transformación del mercado laboral plantean un desafío urgente: cómo educar hoy para un trabajo que aún no existe, sobre teniendo en cuenta que el panorama muestra cómo en 2030 habrá millones de nuevos empleos, pero aún no se conoce cuáles serán.
En Acceso Directo (lunes a viernes, de 16 a 17, por FM 91.7, Ciudadano News en YouTube o Facebook y Ciudadano_News en Twitch), Guillermo Suárez, vicepresidente de la Cámara Argentina para la Formación Profesional y Capacitación Laboral, aportó una mirada estratégica en sobre el futuro del empleo, las habilidades clave y los cambios que necesitamos implementar desde hoy.
Un futuro que todavía no conocemos (pero que ya comenzó)
¿Qué querés ser cuando seas grande? La clásica pregunta infantil cobra otra dimensión en un contexto global marcado por la automatización, el cambio climático, la Inteligencia Artificial y las crisis económicas. Según datos del Foro Económico Mundial y estudios como los de Dell Technologies, se estima que para 2030 el 85% de los empleos aún no existen. Y aunque esa incertidumbre puede generar ansiedad, también abre una enorme ventana de oportunidades si sabemos cómo prepararnos.
Suárez remarcó que la transformación digital y la revolución del trabajo son procesos irreversibles, pero que pueden ser herramientas para la inclusión y el desarrollo si se acompañan con las políticas y estrategias adecuadas.
170 millones de nuevos empleos
El escenario no es solo de cambio, sino también de recambio. Se proyecta que para 2030 se crearán cerca de 170 millones de nuevos puestos de trabajo a nivel global, muchos de ellos ligados a la tecnología, la salud, la transición energética y la economía del bienestar. Al mismo tiempo, unos 92 millones de empleos tradicionales podrían desaparecer.
Este desfasaje deja como resultado un saldo positivo, pero también evidencia la necesidad de una transición laboral planificada, equitativa y con foco en la capacitación continua. Es adaptarse para seguir el ritmo.
Las 10 habilidades más importantes para el futuro laboral
Ante un escenario tan dinámico, Suárez identificó 10 habilidades esenciales que todos (jóvenes, adultos, trabajadores activos y desempleados) deberán desarrollar para insertarse y prosperar en el mundo del trabajo del futuro:
1) Alfabetización digital: la base imprescindible. Casi todos los empleos requerirán manejo tecnológico, algunos con mayor profundidad y otros menos, pero sin la posibilidad de escapar de ella.
2) Pensamiento crítico y análisis: distinguir lo útil entre el ruido de la sobreinformación.
3) Trabajo colaborativo virtual: dominar plataformas digitales para equipos distribuidos.
4) Pensamiento creativo: generar ideas y soluciones nuevas en contextos inciertos. Innovar.
5) Inteligencia emocional: habilidades interpersonales y empatía en equipos humanos, cosas que la IA hoy no puede lograr.
6) Capacidad de aprendizaje continuo: estar listos para formarse de manera permanente.
7) Conocimiento de datos: interpretar, analizar y tomar decisiones basadas en información.
8) Trabajo aumentado con IA: usar la tecnología para potenciar, no reemplazar, nuestras capacidades.
9) Trabajo sostenible: enfoques orientados al cuidado del medioambiente.
10) Liderazgo adaptativo: guiar a otros en tiempos de cambio y complejidad. Ser capaces y fomentar el liderazgo será totalmente necesario hoy y en un futuro para el que no falta tanto.
El rol de la educación (y por qué la no formal será clave)
La educación formal está lejos de poder adaptarse con la rapidez que demanda el mundo del trabajo. Para Suárez, la educación no formal y continua será decisiva para enfrentar los desafíos. Su flexibilidad, su orientación práctica y su capacidad de llegada a diversos sectores de la población la convierten en una herramienta estratégica para acortar brechas y democratizar oportunidades. Todo esto porque, sobre todo en Latinoamérica, se registra una desigualdad y menor acceso a la educación.
Además, propone trabajar en 5 frentes urgentes:
1) Mejorar las políticas públicas educativas.
2) Integrar educación y empleo desde edades tempranas.
3) Reducir la deserción secundaria.
4) Crear programas inclusivos y adaptables.
5) Fomentar el aprendizaje basado en el trabajo.
¿Qué trabajos crecerán hacia 2030?
Más allá de la incertidumbre y el hecho de saber que todavía no existen la mayoría de esos trabajos, hay sectores que ya tienen un crecimiento proyectado, los cuales permiten justamente estimar por dónde viene la mano.
Según indicó Suárez, algunos de ellos están dentro de lo que es tecnología y software, las energías renovables, la producción agrícola sostenible, la salud física y mental, los servicios de bienestar y trabajos sociales, la logística y delivery.
Todos ellos, incluso los más tradicionales, estarán atravesados por la tecnología y requerirán habilidades digitales, dinicó el especialista.
Un cambio colectivo, urgente y posible
La transformación laboral hacia 2030 no es solo un desafío individual, sino un llamado a construir nuevas estructuras. Políticas educativas inclusivas, articulación entre el sector público y privado, inversión en tecnología y capacitación, y programas que respondan a las verdaderas demandas del mercado serán claves para que nadie quede atrás.

