Una decisión muy saludable de las autoridades de educación mendocina se conoció hoy, y es que los juguetes que se incorporarán para equipar las salas de juegos de los CEPI provienen de emprendimientos que tienen que ver con la economía social, lo artesanal y lo inclusivo.
Por ello se sostiene que esta política de compras públicas con perspectiva social implica mucho más que una transacción: genera empleo, fortalece redes de producción asociativa y permite que niños de los CEPI accedan a juguetes con identidad cultural, hechos con materiales nobles como la madera, seguros, duraderos y pensados para estimular la creatividad, el aprendizaje y el juego colaborativo.
A jugar
Juegos como tatetí en caja doble, damas, ajedrez, juegos de la memoria y adivinanzas, orugas gigantes, dados de tela y paracaídas (juego colectivo), son fabricados con criterios de sustentabilidad, lo que reduce la huella de carbono al evitar importaciones y fomenta el consumo de proximidad, y forman parte de una estrategia más amplia que busca que el Estado no solo acompañe al sector de la economía social, sino que también se convierta en un actor dinamizador, priorizando compras a emprendimientos que crean valor social y ambiental y que trabajan de forma solidaria.
Desde la Dirección de Economía Social de la Provincia explicaron que "Cuando el Estado compra a productores locales, invierte en su propia comunidad. Es trabajo que se queda en la provincia y oportunidades que se multiplican", y que se abren nuevas posibilidades para seguir ampliando el alcance de las políticas públicas inclusivas y se reafirma el compromiso con un desarrollo que sea sostenible, solidario y profundamente mendocino.

