Los centros para personas con discapacidad enfrentan una crisis terminal en Argentina
Silvia Bonansea, directora del centro de día Creo en Mí, en diálogo con El Interactivo, sostuvo que la realidad que atraviesa este sector no es nueva, pero se agrava cada día.
Mientras el país discute ajustes y recortes, los centros que atienden a personas con discapacidadviven un colapso silencioso. Silvia Bonansea, directora del centro de día Creo en Mí, alertó en diálogo con El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por Facebook, YouTube y Ciudadano_News en Twitch): "Estamos en un momento bastante difícil desde lo económico financiero y también la gente que recibe nuestras prestaciones también está pasando por un mal momento porque no saben en qué momento se pueden quedar sin una prestación o sin un servicio."
Silvia Bonansea, directora del centro de día Creo en Mí, junto a su equipo de trabajo.
La realidad que atraviesa este sector no es nueva, pero se agrava cada día. La falta de actualización en el nomenclador, la demora en pagos por parte de obras sociales y la indiferencia estatal ponen en jaque la atención a cientos de personas con discapacidad.
Pagos con cuatro o cinco meses de demora
Bonansea detalló que hay obras sociales que llegan a demorar entre 3 y 5 meses en abonar las prestaciones.
"¿Cómo vive cualquier persona normal que no tiene un sueldo todos los meses, que no le aumentan el dinero para poder pagar una leche? A nosotros nos pasa lo mismo", explicó con crudeza.
Los pagos atrasados impactan de lleno en el funcionamiento diario: sueldos, insumos, servicios y terapias corren riesgo, mientras el Estado -tanto nacional como provincial- permanece ausente.
130 personas atendidas y 50 trabajadores en riesgo
En el centro "Creo en Mí", trabajan con más de 130 personas, distribuidas en diversas modalidades:
Estimulación temprana: Niños que asisten dos veces por semana y reciben hasta siete tipos de terapias.
Centro de día: Personas adultas que concurren de lunes a viernes y participan en 16 talleres de oficio.
Centro educativo terapéutico: Niños y adolescentes que complementan su escolarización con atención especializada.
"Trabajamos desde la autonomía en la interdependencia, los vemos como personas capaces. Pero cada vez es más difícil sostener esto", expresó Bonansea.
"Las leyes no se cumplen, nos manejan como les parece"
La directora denunció que el incumplimiento de normativas agrava el panorama: "Nosotros hacemos todo lo que corresponde para poder presentar en tiempo y forma las facturas y para cumplir con las prestaciones, porque si no lo hacemos, es abandono de persona".
Las leyes están, pero no se aplican. Y mientras tanto, las familias y los profesionales sienten que el sistema los empuja al abismo.
Emergencia postergada y sin solución a la vista
"No veo que esto se solucione. Esto no es de hoy. Llevamos mucho tiempo reclamando. Hay una ley de emergencia que se tenía que volver a tratar hoy, y se pasó para el 4. Se sigue postergando. Las altas esferas tienen que decidir qué van a hacer con nosotros."
Bonansea dejó en claro que el cansancio es total. La lucha por los derechos de las personas con discapacidad no puede esperar más.