La posibilidad de incluir una causa solidaria en el testamento gana espacio en la agenda pública. Once organizaciones nacionales e internacionales presentaron la propuesta de "legados solidarios", una figura que habilita a cualquier persona a donar parte de su patrimonio a una entidad sin fines de lucro sin afectar los derechos de los herederos forzosos.
Elizabeth Maciulis, referente regional de testamentos en Médicos sin Fronteras (MSF), explicó en diálogo con El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_Newsen Twitch):
"Se trata de una iniciativa de la sociedad civil que busca concientizar sobre la importancia de tomar hoy una decisión que tenga impacto en el futuro. Hacer un testamento solidario es decidir dejar una parte de los bienes a beneficio de una causa u obra de bien".
Las organizaciones que impulsan esta campaña son AMIA, Amnistía Internacional, Cáritas Argentina, Don Orione, Fundación Huésped, Fundación Sales, Hospital Británico, Médicos sin Fronteras, Mensajeros de la Paz, Unicef y la Universidad del Hospital Italiano.
Una herramienta legal al alcance de todos
La legislación argentina contempla la posibilidad de destinar hasta un tercio de la herencia a una institución o persona elegida, mientras que los herederos forzosos —padres, cónyuge o hijos— mantienen protegido el resto de la sucesión.
"Lo esencial es que la persona pueda decidir de manera voluntaria qué hacer con ese tercio que la ley habilita. En el caso de Médicos sin Fronteras, la mayoría de quienes nos incluyen en sus testamentos ya nos conocen, saben cuál es nuestra misión y deciden acompañarla incluso después de su vida", señaló Maciulis.
El procedimiento requiere la intervención de un escribano público y tiene un costo asociado. Según Maciulis, este paso "otorga tranquilidad a quien lo realiza y respaldo legal a la organización beneficiaria en el momento de la sucesión".
Impacto humanitario directo
En el caso de Médicos sin Fronteras, los fondos provenientes de testamentos se destinan a operaciones de emergencia en contextos de catástrofes, epidemias, conflictos armados o crisis humanitarias.
"Estos recursos nos permiten sostener más de 400 proyectos en el mundo, en lugares donde la diferencia entre estar y no estar es la vida de las personas", remarcó.
Maciulis recordó un caso concreto: en 2020, el legado de una persona que había dispuesto donar una propiedad permitió financiar campañas de vacunación, asistencia pediátrica y apoyo a familias desplazadas por conflictos armados.
Una decisión con proyección futura
La referente de MSF impulsa desde hace más de diez años esta herramienta en la región y subraya que se trata de un mecanismo accesible:
"Lo fundamental es acercarse a las organizaciones, conocer sus programas y hablar con alguien que pueda responder todas las dudas. Los pasos son más simples de lo que se cree".
Con esta iniciativa conjunta, once organizaciones buscan instalar el debate sobre la planificación del futuro y la posibilidad de dejar un legado con impacto social, incluso más allá de la propia vida.