Los trastornos de la conducta alimentaria son enfermedades mentales, en los que está por medio la comida, pero ella en sí misma no es el problema. La recuperación se hace difícil, porque frente a adicciones como son el tabaco o el alcohol, la comida no se puede dejar, es necesaria para vivir.
Laura Santellan, psicóloga, detalló en el magazine de Ciudadano News, El Interactivo: "En primer lugar, diferenciaría un poco cuando hay un trastorno en la conducta alimentaria, desorden de tipo patológico. De un mal comer. La población, en general, en diciembre, tiene una forma de comer inadecuada porque la ocasión en el medio se interpone entre el buen comer y nosotros".
"Desde que la humanidad arribó a lo cultural, la comida, ha sido una manera de festejo. Milenios atrás, festejamos con comida. Desde el momento que nos volvimos sociedad, entonces, todo suceso cultural está atravesado por la comida en general. Una comida efectiva que no se relaciona con las variables nutricionales", expresó.
Y agregó: "Entonces, estamos atrapados en los sucesos culturales de fin de año que abarca de la recibida de un hijo, a la Navidad. Con el consumo de alcohol, la verdad es que, no nos moderamos. Es como que en diciembre aumentan un montón los problemas gastrointestinales. La gente come de una manera poco saludable, y tal vez deberíamos pensar que no es el fin del mundo".
"Creo que, acercarnos a los eventos de fin de año con ciertas moderaciones en el comer, en el tomar, hablaría de una prudencia, yo no digo que no festejemos con comida, pero no de manera exagerada", manifestó.
Señaló que, "los trastornos de la conducta alimentaria es en donde las personas tienen que tomar recaudos muy significativos porque son ocasiones de desregulación alimentaria peligrosas para un tratamiento. Los factores socioculturales son importantes al desarrollo de un trastorno de la conducta alimentaria".
"Muchos desórdenes alimentarios. Todos tienen causalidades que abarcan temas socioculturales, sobre todo hablamos de la cultura de lo rápido y desde el otro lado, el ofrecimiento cultural saludable. En el medio estamos nosotros tironeando, sobre todo las mujeres, entre cumplir con los pilares de belleza y una amplia exposición de comida que no siempre es buena. Que hace que sea muy difícil sostener un hábito alimentario cuidado a lo largo de la vida", reflexionó.
Indicó que, "en general, las mujeres están muy expuestas, sobre todo a conductas arbitrarias, que tiene que ver con hacer dietas. Y genera esto como la intención dietante, el no cumplir con los estereotipos de belleza. Y lamentablemente esto se arrastra desde la primera adolescencia hasta la adultez, sobre todo para la mujer, no digo que los hombres estén exentos".
"Los chicos más jóvenes. Hoy por hoy los chicos instruyen a los adultos de no hacer comentarios sobre cuerpos ajenos. Estas cuestiones van a lo largo del tiempo a dar frutos. Todas esas cuestiones, a veces, generan verdaderos colapsos cuando esa persona es más vulnerable a la insatisfacción de la imagen corporal. Yo creo que los jóvenes de hoy, los niños, sobre todo, también son muy respetuosos con el comentario del cuerpo del otro", concluyó.
