La variante Frankenstein del COVID-19 ya llegó a la Argentina
La variante Frankenstein del COVID-19 fue identificada en la Argentina tras su expansión en Brasil y otros países. Qué síntomas provoca, a quiénes afecta y cómo protegerse.
Una nueva subvariante del coronavirus SARS-CoV-2, conocida comovariante Frankenstein de COVID-19, fue detectada recientemente en nuestro país y ya representa más de la mitad de los casos secuenciados en semanas recientes, según el último Boletín Epidemiológico Nacional.
Su nombre, que evoca a la criatura híbrida de Mary Shelley, responde a su origen genético: se trata de una recombinación de dos sublinajes de Ómicron, LF.7 y LP.8.1.2.
Los especialistas aseguran que no hay evidencia de que esta variante sea más peligrosa, pero su rápida propagación encendió las alarmas en el sistema de salud.
"Como estas variantes son recombinaciones genéticas de Ómicron, quienes ya tuvieron la enfermedad o están vacunados conservan cierto nivel de protección", explicó el infectólogo Ricardo Teijeiro (MN58065), miembro de la Sociedad Argentina de Infectología.
Cómo se detectó la variante Frankenstein en Argentina
Los primeros casos de la subvariante XFG se confirmaron en las semanas epidemiológicas 26 y 27 de este año. El hallazgo fue realizado mediante análisis genómicos llevados a cabo por el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (INEI-ANLIS Dr. Carlos G. Malbrán) junto a la Red Nacional de Virus Respiratorios.
De un total de 164 muestras analizadas, tres fueron identificadas como XFG. A pesar de tratarse de un número bajo, los especialistas advierten que su proporción creció de forma acelerada. A fines de junio, representaba el 3,37% de los casos en el país. Pero, si se consideran sólo las semanas más recientes (25 a 28), más del 50% corresponde a esta variante.
Qué síntomas provoca la nueva subvariante
La variante Frankenstein está clasificada como "variante bajo monitoreo" (VUM) por la Organización Mundial de la Salud debido a su velocidad de transmisión. Aunque no parece causar formas más graves de la enfermedad, sí presenta síntomas llamativos.
El más distintivo es la ronquera o pérdida de la voz, algo que no era habitual en versiones anteriores del virus. En países del sudeste asiático, donde ya es dominante, se detectó un aumento de contagios y algunas internaciones, pero sin un incremento significativo de la gravedad clínica.
En Argentina, por ahora, la circulación general del virus continúa siendo baja. De hecho, los casos de internación disminuyeron un 71% en comparación con el mismo período del año pasado.
Vacunación: quiénes deben aplicarse refuerzos y cada cuánto
Ante el avance de esta subvariante, el Ministerio de Salud reiteró la importancia de completar el esquema de vacunación, especialmente en grupos de riesgo. Hasta ahora, en la Argentina se aplicaron más de 118 millones de dosis.
Actualmente se recomienda:
Personas de alto riesgo (mayores de 50 años, embarazadas, inmunocomprometidos): refuerzo cada 6 meses.
Riesgo intermedio (enfermedades crónicas, obesidad, personal de salud): refuerzo cada 12 meses.
Riesgo bajo (sin comorbilidades entre 6 meses y 49 años): una dosis anual.
Las vacunas están disponibles de forma gratuita en hospitales, centros de salud y vacunatorios públicos. Además, la vacuna argentina ARVAC, basada en tecnología de proteína recombinante, ya se consigue en farmacias.
Qué se debe hacer ante esta nueva variante
Aunque la variante Frankenstein de COVID-19 no presenta mayor letalidad, su capacidad de transmisión requiere reforzar los cuidados. La vacunación sigue siendo la herramienta clave para prevenir complicaciones. También se recomienda mantener medidas básicas de prevención en espacios cerrados y ante síntomas respiratorios, consultar al sistema de salud.