Cada 21 de julio, el mundo se une para conmemorar el Día Mundial del Perro, una fecha que trasciende el simple homenaje al "mejor amigo del hombre". Si bien es una ocasión para reconocer la lealtad y el cariño incondicional de estos animales, que son parte fundamental de millones de hogares, el verdadero origen de esta efeméride está marcado por una problemática alarmante: la dura realidad del abandono y el maltrato animal en todo el mundo.
Fue en 2004 cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) dio la voz de alerta, revelando que el 70% de los perros del planeta no tiene un hogar. A partir de esta preocupante cifra, se instauró este día para generar conciencia sobre el abandono, el maltrato y la urgente necesidad de fomentar una tenencia responsable. Hay especialistas que califican el abandono de perros como una "emergencia silenciosa".
La familia multiespecie
En los últimos años, la presencia de los animales de compañía cobró una importancia relevante, dando lugar al concepto de "familia multiespecie". En este nuevo paradigma, los perros dejan de ser considerados solo mascotas para ocupar un lugar equivalente al de cualquier otro integrante del entorno afectivo y cotidiano, siendo vistos como "hijos de cuatro patas".
Los perros acompañan al ser humano desde tiempos ancestrales y, en la actualidad, no solo son parte de nuestras familias, sino que cumplen funciones vitales en múltiples áreas: son lazarillos, asisten en terapias, colaboran en tareas policiales, rescates y hasta son figuras virales en redes sociales. Además, la convivencia con perros es, según la ciencia, beneficiosa para la salud humana, reduciendo el estrés y mejorando el bienestar mental y físico.
Cuidados esenciales para una vida larga y saludable
El aumento de la conciencia y los avances en medicina veterinaria contribuyeron a que la esperanza de vida de los perros se haya duplicado en los últimos 40 años, extendiéndose entre 12 y 17 años.
Sin embargo, esta relación conlleva un gran compromiso y responsabilidad. Walter Comas, médico veterinario y Director de la Unidad de Animales de Compañía de MSD Salud Animal, enfatiza que "la salud animal, la salud humana y la del ambiente están profundamente interconectadas".
Para garantizar una vida plena y saludable a nuestros compañeros caninos, los expertos recomiendan una serie de prácticas esenciales:
Chequeos veterinarios periódicos: es fundamental llevar a tu perro/a al control clínico al menos una vez al año para detectar enfermedades a tiempo y seguir los pasos adecuados. En la Ciudad de Buenos Aires, más del 80% de los perros recibió atención veterinaria en el último año.
Respetar el calendario de vacunación: las vacunas los protegen frente a enfermedades graves e incluso mortales. Mantenerlas al día es clave para su protección y para prevenir enfermedades que pueden afectar también a los humanos.
Rutina de desparasitación externa: es crucial verificar durante todo el año que las mascotas no tengan pulgas, garrapatas u otros parásitos externos. Existen alternativas de acción prolongada que ofrecen protección continua de 12 semanas (3 meses) y con menos aplicaciones. En Argentina, el 87% de los perros fue desparasitado contra pulgas y garrapatas.
Cuidado dental: lo mejor es un buen cepillado diario, el cual es más fácil si se empieza desde cachorro. Siempre se debe hablar con un veterinario para que indique el procedimiento adecuado.
Controlar el peso y la alimentación: es importante consultar al veterinario cuál es la alimentación más adecuada para cada etapa de la vida del animal. Esto es crucial para evitar la obesidad, que puede reducir significativamente su esperanza de vida.
Un llamado a la acción
Aunque el 21 de julio se universalizó como el Día Mundial del Perro, existen otras fechas significativas en el calendario canino, como el Día del Perro Sin Raza (28 de mayo), el Día Nacional del Perro en Argentina (2 de junio), el Día Internacional del Perro Callejero (último domingo de julio) y el Día del Perro Adoptado (23 de septiembre), entre otros.
El Día Mundial del Perro es una oportunidad para reflexionar sobre el profundo lazo que nos une a estos animales y el rol fundamental que cada tutor asume al compartir su vida con un perro. Adoptar en lugar de comprar es una de las acciones más efectivas para combatir la sobrepoblación y el sufrimiento animal, pero conlleva el compromiso de garantizar bienestar, atención veterinaria, alimentación y, sobre todo, amor.
La tenencia responsable no es solo una opción ética, sino también una necesidad de salud pública y un compromiso con el bienestar de nuestros "hijos de cuatro patas" y la sociedad en general.